A Estudiantes le espera otra final y Juan Sebastián Verón ya sabe lo que es vivirlas desde afuera del campo. Tal como ocurrió en Santiago del Estero, donde el Pincha se consagró campeón ante Racing, el presidente albirrojo analiza ubicarse en la tribuna para acompañar al equipo en el cruce decisivo frente a Platense, este sábado en San Nicolás.
En la última consagración, Verón no pudo estar en el banco ni en zona de vestuarios por la sanción impuesta por la AFA, pero eso no le impidió ser protagonista. Desde la platea, recibió una ovación inolvidable y siguió cada detalle del partido como un hincha más, mezclado entre la gente de Estudiantes.
Ahora, con el envión anímico de haber levantado un nuevo título en Santiago del Estero, el Pincha va por otra estrella y Verón repetiría el ritual. La escena promete ser similar: mirada atenta, nervios, aplausos y el desahogo final, esta vez en el estadio de San Nicolás.

Para Estudiantes será una nueva prueba de carácter en una final que encuentra al club en un gran momento deportivo e institucional. Para Verón, en tanto, parece haberse convertido en una cábala inesperada: la de acompañar desde la tribuna en noches decisivas, viviendo el fútbol con la misma pasión que cualquier hincha.
Este sábado, otra vez lejos del protagonismo formal, pero cerca del corazón del equipo, Verón volverá a decir presente. Porque cuando Estudiantes juega finales, él, de alguna u otra forma, siempre está.

