Un campeón del mundo con todas las letras. Jorge Luis Burruchaga describió cómo está Carlos Salvador Bilardo, a quien visitó el 16 de marzo para celebrar sus 88 años. Y lo valoró como un luchador, además de como un maestro y un “padre”.
“Está inmenso en esto: lucha, sigue, pelea, se ríe un poquito… Es una obligación ir a verlo cada tanto, lo hacemos tres o cuatro veces por año para ir y darle un abrazo, porque es la mejor alegría”, planteó Burruchaga, de 63 años, en diálogo con La Red.
En esa línea, el campeón del mundo con Argentina amplió que “Carlos está en esa mierda de enfermedad que está así”, en relación al síndrome Hakim-Adams, la enfermedad neurológica que padece el Doctor Bilardo.

“Nos reconoce muy poquito. Apenas… El otro día le cantamos el cumpleaños, lo cargábamos, lo volvíamos locos diciendo que me llamaba para ver a Bernd Schuster y no me daba ni un café, ja. Carlos Bilardo nos dio una enseñanza que dejó el fútbol argentino. Fue un padre para nosotros que nos guió, que nos enseñó un montón de cosas, más allá de jugar, ganar o perder”, destacó por qué periódicamente los campeones del Mundial 1986 están presentes junto a él, con emotivas palabras.
Y es que, según Burruchaga, “Bilardo nos dejó como premisa ayudarnos de por vida”. Una apreciación simbólicamente fuerte. “Vos pensá y siempre decimos lo mismo. Cuando a veces hablo de líderes del fútbol argentino que hay muchos: César Luis Menotti, Alfio Basile, José Pastoriza, Carlos Timoteo Griguol, todos distintos pero que eran y pasaron por la vida dejando un sello. Él nos dijo que teníamos que hacer esto”.

