De acá al Mundial, será así. Cada jugador de la Selección que salga lesionado, generará una alarma. Pero en este caso, es más que eso: porque Julián Álvarez es hoy el futbolista de mejor actualidad de la Scaloneta y así lo estaba demostrando contra el Arsenal, por la semi de ida de la Champions. El Araña incluso había marcado el gol de empate del Aleti de penal y estaba jugando un gran partido. Hasta que tuvo que pedir el cambio y preocupó a todos.
Faltando poquito más de 15 minutos, llegó la acción que lo sacó del partido: Eberechi Eze, delantero del Arsenal, se le vino encima y su pierna izquierda cayó por debajo del jugador rival. Enseguida se tomó su tobillo izquierdo y aunque intentó seguir, no pudo. Pidió el cambio y fue reemplazado.
Preocupación para Simeone en primera instancia, porque se viene el partido de vuelta en Inglaterra. Pero inquietud para Scaloni al fin de cuentas, que ya tiene tocado a uno de los buenos, el Cuti Romero, y ahora vio cómo su nueve también salía con una lesión que, si bien parece ser en el tobillo (y siempre se habla de que el tobillo es noble), todavía no se sabe bien cuál es la gravedad.
Por lo pronto, hubo señales que tranquilizaron. Tras el partido, Julián estuvo con los hinchas, con buen humor, lo que en algún punto llevan cierta calma. Además, no se lo veía con hielo en el tobillo, cuando fue a saludar a la gente en la mitad del campo. Igual, el Cholo Simeone dijo que será estudiado: “Le harán una prueba y veremos lo que tiene. ¿Si soy optimista en tenerlo en la vuelta? Siempre soy optimista”, aseguró.
El que también salió tocado, pero en el entretiempo, fue su hijo, Giuliano Simeone, también jugador de la Selección, pero por una molestia en la espalda. En principio, menos grave que lo de Julián.

