Todo Gimnasia se prepara para un encuentro muy especial, el cual tendrá lugar el próximo lunes desde las 17 en el Juan Carmelo Zerillo. Y es que en el marco de la seminifinal del Torneo Clausura, a 60 y 118 llegará nada menos que Estudiantes, rival de una nueva edición del Clásico Platense. En ese sentido, Fernando Zaniratto y los suyos aguardan pacientemente.
Sin embargo, si hay un protagonista que espera y con sed de revancha, ese es Augusto Max. El volante, que se ha consolidado en la mitad de la cancha en los últimos partidos, fue uno de los grandes apuntados por aquella derrota 2-0 en UNO de octubre pasado. Su insólito error, con habilitación involuntaria a Guido Carrillo para el segundo del Pincha, lo marcó a fuego.
Tal es así que el propio tucumano salió a pedir disculpas en varias oportunidades, consciente de una equivocación que sabe no puede volver a repetirse, y sobre todo en el Bosque el lunes próximo, ante un cruce de eliminación directa. De hecho, en la victoria ante Vélez, primer partido de local tras el Clásico, hizo lo propio al ser reemplazado. El público se lo reconoció con aplausos.
Lo concreto es que más allá de la chance que tiene el Lobo de jugar ante su gente y ante el rival de toda la vida buscando meterse en la gran definición del certamen, el choque también representa una revancha personal para quien a base de esfuerzo y perfil bajo viene modificando y con creces lo mostrado aquel domingo. El lunes, frente al Pincha, tendrá una oportunidad de oro.
El pedido de disculpas de Max en sus redes sociales


