Alexander Medina está intentando darle forma a su Estudiantes. Un equipo al que está conociendo en este arranque de ciclo post Eduardo Domínguez. Sin embargo, en términos futboleros, al Pincha ya lo tenía de algún lado. Tanto es así que le hizo difíciles las cosas a un célebre cuadro: el de Alejandro Sabella.
Para hallar la vinculación retro de Medina con EDLP hay que remontarse a las semifinales de la Copa Libertadores 2009. Serie en la que el elenco de Pachorra tuvo que medirse ante Nacional de Montevideo, donde jugaba ya hacía cinco años el Cacique. Era el #9, melena al viento, decisivo en el área opuesta.
La ida de aquel mano a mano la ganó Estudiantes en La Plata. La definición sería el 1° de julio, en el mítico estadio Centenario. Niebla, humedad, frío, camisetas de manga larga. Bien demodé. Y mucha pasión y enjundia. La revancha la empezó ganando el León: Mauro Boselli mandó adentro el 1-0. Sin embargo, Medina metería un gol clave para dejar con vida al Bolso.
A la salida de un centro desde la derecha, el Cacique cuerpeó muy bien a Rolando Schiavi, posicionó el cuerpo para cuidar la pelota y definió. Fue faltando 14 minutos para el final, venciendo a Mariano Andújar para clavar el empate.
Tensión. La serie todavía estaba a favor de EDLP, pero nadie debía asegurar nada. Bueno, casi nadie, porque Boselli haría todo lo posible para consolidar a su equipo como finalista: en el último minuto del partido metió el 2-1 y aseguró la clasificación a la histórica final de la Copa Libertadores 2009 que decantó en la cuarta Copa Libertadores de Estudiantes.

