Es inevitable hablar de la historia del fútbol y no hacer una referencia a los ingleses que trajeron a este suelo el deporte que hoy hicimos patrimonio nacional. Fue en 1902 que la Argentina jugó el primer partido internacional de la historia frente a Uruguay con una alineación repleta de ingleses o hijos de ellos: R. W. Rudd; W. Leslie y A. C. Addecot , A. A. Mack , H. Rattcliff , E. L. Duggan , G. E. Leslie , J. O. Anderson (cap.) , S. U. Leonard , Ch. E. Dickinson y G. N. Dickinson fueron los iniciales de aquel equipo que aún no tenía sangre argentina en sus venas.
La influencia británica se ve en varios de los nombres de los clubes de fútbol de la actualidad y de entonces pero desde la Guerra de Malvinas algo se quebró para siempre y, aunque no es conveniente ni sano mezclar, el duelo del 86´terminó por formar parte de una muestra inevitable del desprecio hacia los padres fundadores del fútbol.
El fin de semana los ojos y el coraqzón estaban puestas en la final de Argentina con Brasil, pero en la tarde del domingo el pueblo futbolero puso los ojos en Wembley para esperar una caída de Inglaterra ante Italia en lo que terminó siendo una auténtica exaltación de la famosa argentinidad: queríamos que gane Argentina, pero también quisimos que pierda Inglaterra en la Euro o que, en caso de ganar, haya una final contra ellos en algún lugar del Mundo para dirimir lo que haya que dirimir.
La maldición de los piratas desde el robo de 1966
Los inventores del fútbol tienen un sólo título y fue e consiguió de manera polémica en 1966. Aquella jornada en Wembley terminó igualada en dos tras el tiempo reglamentario y en el prórrogra al inglés Geoff Hurst le validaron el gol más polémico en una final del mundo, cuando le cobraron el 3 – 2 a un remate que picó en la línea pero que nunca entró de manera completa al arco.
Desde entonces, la maldición se extendió y siguió abriendo heridas desde ayer donde, además del dolor, hubo una despreciable actitud racial hacia los jugadores ingleses que marraron en la tanda de penales. En los hechos, Inglaterra no llega a una semifinal desde 1990 y el de ayer fue el primer partido definitorio por la Eurocopa.
A este edición de la Euro Inglaterra llegó a la semifinal sin recibir goles en contra y uniendo al país con el equipo de los Tres Leones sin embargo, el final volvió a ser triste. Entre sus fracasos más resonantes estan la no clasificación a la Eurocopa de 2008, donde quedaron por debajo de Croacia y Rusia, en el 2014 fueron parte de un auténtico papelón donde no clasificaron a octavos en un grupo compartido con Italia, Uruguay y Costa Rica, con el que igualó 0 a 0 luego de perder con los anteriormente nombrados.
En la Eurocopa de 2016 quedaron eliminados ante Islandia que lo venció 2 a 1 tras empezar ganando el partido con gol de Wayne Rooney de penal. A un pueblo futbolero, o atravesado por el fútbol como el nuestro, las derrotas de los ingleses le sientan como pequeñas victorias y las referencias hacía las Malvinas no son fáciles de evitar: “el fútbol no nos devuelve a los pibes de Malvinas, ni un partido es una guerra”, contó Maradona que Bilardo dijo en el vestuario de México.
“Pero yo tenía mi librito: que nos habían entregado y se los dije a todos antes de salir a la cancha, porque sí era un partido de fútbol, pero no podíamos olvidarnos de esos pibes, ni de las madres de ellos que fueron a pelear esta guerra inventada por asesinos”, palabra de Diego, sentir popular.



