Gimnasia venció 1 a 0 a Vélez y se metió en los cuartos de final del Torneo Apertura. Dentro de un partido especial, el equipo de Ariel Pereyra superó al de Guillermo Barros Schelotto con el gol de penal de Marcelo Torres en la etapa inicial. Otro enfrentamiento entre el Melli y el Lobo que terminó con alegría albiazul, dato más que particular.
Y es que a lo largo de su carrera, primero como jugador y luego como entrenador, son contadas las veces en las que el ídolo del Club supo salir vencedor ante la institución que lo vio crecer. De hecho, con la camiseta de Boca nunca le convirtió al Tripero, algo llamativo teniendo en cuenta la cantidad de festejos que protagonizó en el Xeneize. A casi todos los atendió. A Gimnasia no.

En ese sentido, el morbo no se hace esperar ante cada oportunidad en la que los caminos de Barros Schelotto y Gimnasia se cruzan. Lo dicho sucedió en el enfrentamiento de octavos de final ante el Fortín, con el condimento de tener también en la vereda de enfrente a su hijo, a su sobrino y a su amigo como entrenador rival.
La historia dictó que otra vez, ante el club de sus amores, el Mellizo no pudo. En esta oportunidad, comandando los destinos de un Fortín que nunca encontró los caminos para entrarle a la defensa visitante, pese a mandar toda la carne al asador y a tener un hombre más por la roja a Martínez. Quizás sea cosa del destino que Guillermo no pueda lastimar a la institución que ama.
Como jugador no pudo hacerlo nunca. Como entrenador, en contadas ocasiones. Todo dentro de una historia particular entre el ídolo y el Lobo, a la espera de que en algún momento ambos vuelvan a coincidir. Pero, en ese caso, de la línea de cal para afuera y con el buzo de entrenador puesto. Es el deseo que tienen los hinchas de Gimnasia, quienes aguardan por ello.

El Melli y los penales esquivos ante el Lobo
Guillermo Barros Schelotto pateó un total de 47 penales a lo largo de su carrera en Boca. Falló solamente en seis oportunidades, dos de ellas ante Gimnasia. El primero penal fue en el año 2002 en La Bombonera. El Tripero por la mínima y el Xeneize tuvo un penal a favor, que Guillermo definió al medio del arco, donde se encontraba Guillermo Hernando, quien contuvo el remate.
El segundo fue dos años después, en 2004 y también en el recinto azul y oro. En ese caso, el encuentro estaba igualado y Guillermo tomó la pelota para patear un penal para Boca, aún desobedeciendo la orden de Carlos Bianchi, quien pedía que lo ejecutara Schiavi. Ese día, el disparo fue al medio del arco y en ese caso fue Juan Carlos Olave quien lo contuvo.
En total, Guillermo Barros Schelotto se enfrentó en diez oportunidades a Gimnasia, todas vistiendo la camiseta de Boca y no le marcó goles al conjunto tripero, pero sí dio tres asistencias. El saldo: siete victorias, apenas dos caídas y un único empate para una relación a la que le quedan varios capítulos más por escribir.


