Dicen que los delanteros viven del gol, aunque a Guido Carrillo no le hace falta convertir para ser importante para el equipo. Su sola presencia en el ataque albirrojo alcanza y sobra para que el elenco de Eduardo Domínguez muestre su mejor cara y siga adelante con la impresionante racha que atraviesa, donde perdió apenas uno de los últimos 23 partidos jugados.
Carrillo se volvió un jugador clave. Más allá de sus goles a Gimnasia, Boca o Vélez en partidos definitorios, su forma de jugar resulta cada vez más importante para un equipo que no se cansa de buscar y que va por el gran objetivo de la Copa Libertadores.
Las diferencias con sus competidores son abismales. Ni Alario ni Giménez logran acercarse a su nivel aun mostrando credenciales como para meterse en el equipo. Sucede que la forma de jugar del nueve de Estudiantes le permite al equipo una fluidez de juego que con el resto no consigue.

“Necesitábamos del esfuerzo de todos”
Carrillo fue la gran figura de Estudiantes en el Monumental. Sufrió una paralítica que casi lo saca del encuentro, pero Domínguez no había planificado sacarlo y agotó las ventanas de cambios, por lo que el goleador se quedó y de a poco el dolor fue pasando.
“Justo sufrí un golpe pero me quedé y por suerte pude terminar. No fu nada grave, solo una paralítica a la salida de un córner que no me va a traer problemas”, expresó tras el partido. Los cuidados de su físico son cada vez más intensos debido a las lesiones que tuvo y a la importancia que tiene para el equipo.
“Creo que necesitábamos del esfuerzo de todos para llevarnos los tres puntos. Pudimos sacar ventaja y después sufrimos un poco, pero creo que ganamos bien”, explicó para resumir la gran victoria de Estudiantes en el Monumental.

