Walter Bou tuvo su chance en el comienzo del torneo, la aprovechó y ahora es uno de los mejores jugadores del plantel y uno de los goleadores del campeonato metido entre apellidos de la talla de José Sand o Ramón Wanchope Ábila.
El atacante Tripero jugó de apuro ante las bajas por suspensión y lesión en el inicio del Torneo y terminó actuando en todos los partidos, los primeros 2 ingresando desde el banco y los restantes 9 como titular.
A fuerza de goles, lleva 6 y ninguno de penal, comenzó a estar en el centro de la escena. Tanto que generó mucho interés en la dirigencia de Gimnasia en renovar su vínculo que termina en junio.
Cristian Gabernik, su representante, por el momento no aceptó sentarse a negociar puesto que en diciembre buscó un acercamiento que del lado del Lobo no fue atendido ya que no había apuro porque el jugador ni siquiera era tenido en cuenta.
Hoy el panorama es distinto, tanto que el propio Gustavo Alfaro se metió en la negociación y ya habló con el jugador. Según el protagonista, su intención es quedarse, pero por ahora no se registran avances.
En este sentido: ¿El beso a la camiseta en el festejo de su gol habrá sido un guiño para la dirigencia o una forma de comenzar a despedirse de la gente que lo ovacionó cuando dejó el campo de juego?

