En un partido de locos, nuevamente Gimnasia se quedó sin nada en el Bosque. Por momentos se plantó y supo ser protagonista, imponiendo condiciones y marcando la ventaja. Aún así, el aspecto físico y los errores defensivos le costaron muy caro y terminó dejando puntos importantes en el camino, con un cierre de partido inédito.
Poco a poco el equipo de Fernando Zaniratto comienza a tener una identidad más marcada. Si bien desde hace un tiempo viene insinuando y buscando ser protagonista, cada vez lo logra con mayor eficacia. Un equipo con buen pie de mitad de cancha en adelante que piensa permanentemente en el arco rival.
Esta vez, casi con la sangre en el ojo por la injusta derrota ante Rosario Central, el Lobo salió a jugar en el Bosque con mucha actitud y ambición. De entrada generó y a los dos minutos ya se encontraba en ventaja gracias al golazo de cabeza de Enzo Martínez, quien una vez más fue asistido por Nicolás Barros Schelotto.
Sin embargo, en un partido que rápidamente se mostró vertiginoso y con muchas llegadas en las áreas, inmediatamente llegaron tres goles más: la Lepra mendocina igualó parcialmente, el Chelo Torres volvió a adelantar al local y finalmente una floja resistencia defensiva permitió el empate desde un lateral, llevando el partido al descanso igualado en dos.

Algo similar a lo que le ocurrió al Lobo en Victoria, cuando estuvo en ventaja en dos oportunidades pero, de igual manera, se lo igualaron en dos ocasiones. Una secuencia que no hace más que evidenciar los dos aspectos de Gimnasia: un equipo peligroso y eficaz en ataque, pero con falencias claras en defensa.
Pero este partido, además, dejó entrever otro detalle sustancial. Gimnasia no supo administrar la ventaja y se quedó sin piernas. A todo lo bueno que viene haciendo el equipo de Zaniratto le falta es cuota de experiencia y sabiduría para controlar mejor el partido, aminorar el ritmo cuando es necesario y jugar con la necesidad del rival.
Sobre el final, tuvo para ganarlo, pero también para perderlo, y así ocurrió. Una situación a la que no debería haber llegado, teniendo en cuenta que, en definitiva, fue mejor que su rival a lo largo de los 90 minutos y mereció más. Gimnasia hace lo necesario para conseguir la ventaja, pero no lo suficiente para sostenerla. En esta oportunidad, con un insólito gol en contra, tampoco le alcanzó para el empate.
Párrafo aparte para Julián Kadijevic, quien reemplazó al Mono Insfrán bajo los tres palos. El arquero no pudo terminar el partido en condiciones óptimas y Fernando Zaniratto no lo cambió, ya que optó por otras modificaciones y se quedó sin variantes. Un momento crucial del partido ya que, en parte, incidió en el resultado final.
Los cinco goles del partido en el Bosque
Síntesis del partido
Gimnasia (2): 27- Julián Kadijevic; 25- Alexis Steimbach, 4- Renzo Giampaoli, 21- Enzo Martínez, 24- Pedro Silva Torrejón; 16- Augusto Max, 33- Pablo Aguiar; 7- Manuel Panaro, 10- Nicolás Barros Schelotto, 8- Ignacio Fernández; y 32- Marcelo Torres. DT: Fernando Zaniratto.
Independiente Rivadavia (3): 12- Ramiro Macagno; 36- Ezequiel Bonifacio, 2- Leonard Costa, 42- Sheyko Studer, 14- Luciano Gómez; 11- Gonzalo Ríos, 5- Tomás Bottari, 25- José Florentín, 10- Matías Fernández; 43- Fabrizio Sartori y 22- Sebastián Villa. DT: Alfredo Berti.
Cambios: PT 13′ Nicolás Bolcato por Macagno (I); ST 00′ Rodrigo Atencio por Ríos (I), 14′ Franco Torres por Aguiar (G), 22′ Juan José Pérez por Panaro y Juan Cruz Cortazzo por Giampaoli (G), 32′ Alejo Osella por Bonifacio (I), 34′ Matías Melluso por Silva Torrejón y Agustín Auzmendi por Barros Schelotto (G), 37′ Stefano Moreyra por Bottari y Álex Arce por Sartori (I).
Goles: PT 1′ Martínez (G), 24′ Sartori (I), 27′ M. Torres (G), 39′ Florentín (I); ST 48′ Martínez e/c.
Amonestaciones: Max, Martínez, Fernández, Giampaoli, Steimbach (G); Gómez (I)
Expulsiones: no hubo.
- Árbitro: Leandro Rey Hilfer.
- Árbitro asistente 1: Pablo Acevedo.
- Árbitro asistente 2: Daiana Milone.
- Cuarto árbitro: Ramiro Maglio.
- VAR: Diego Ceballos.
- AVAR: Gisela Trucco.
- Estadio: Juan Carmelo Zerillo.

