Si bien se esperaba que Gimnasia dé una muestra de carácter ante su gente y frente a un rival mucha más débil, el equipo de Ariel Pereyra terminó sufriendo por demás y se impuso ajustadamente ante el Celeste. Dejó cosas buenas, pero también muchas por corregir. En definitiva, un triunfo que lo mete de nuevo en la discusión.
El Lobo no logró apropiarse del partido. Lo transitó como si de cumplir con una tarea se tratara y lo sacó adelante, pero no desplegó su mejor versión y estuvo falto de juego. Le costó imponerse ante un rival muy inferior que acumula 11 derrotas en 14 partidos y los hinchas buscaron activarlo tímidamente con el clásico “movete, Lobo, movete”.
Sin dudas el peor partido de Gimnasia de los tres que dirigió el Pata Pereyra en este breve interinato, aunque, en definitiva, con el mismo resultado. Por momentos le faltó solidez, se mostró dubitativo y cometió errores que otro rival de mayor jerarquía y con mayor capacidad de resolución no le hubiese perdonado.
Aún así, a pesar de todas sus falencias, Estudiantes de Río Cuarto no opuso mucha resistencia y al Lobo le alcanzó para encontrar los espacios necesarios para generar peligro, llegando así a la jugada del penal que derivó en el gol del Chelo Torres, el único del partido y el que sirvió para sumar tres puntos muy valiosos en el Bosque.

Ya en el complemento, con el respaldo del resultado, Gimnasia jugó algo más suelto y por momentos tuvo un mejor rendimiento respecto a lo que mostró en la primera mitad. Algo que de todas formas le costó sostener en el tiempo y que se fue disipando con el correr de los minutos.
Con muy poco la visita logró llegar con peligro contra el arco del Mono Insfrán, preocupando a la defensa tripera y teniendo chances claras de igualar el partido. En ocasiones no tuvo puntería y en otras lo encontró bien parado al arquero del Lobo, que volvió a ser clave para el triunfo del equipo.
Más allá del rendimiento y de las irregularidades, Gimnasia sumó su segundo triunfo consecutivo en el Apertura y se ilusiona con los playoffs. Un triunfo clave que lo deja momentáneamente entre los primeros ocho y que le permite llegar a la recta final con chances de pelear por un lugar en octavos.

