El fútbol cambió mucho con el paso del tiempo. La preparación no es la misma que hace 20 o 30 años atrás. Hoy por hoy el físico incluso parece ponerse por encima de la técnica, algo que antes que no sucedía de ninguna manera. De hecho, la alimentación de los profesionales ocupa un lugar trascendental, con lujos que actualmente no pueden darse.
Todo esto entró en escena por una curiosa revelación de Alberto Márcico horas atrás. El Beto, hijo futbolístico de Timoteo Griguol y con pasado en Boca, Gimnasia, Ferro y la Selección Argentina, recordó aquellas épocas. En diálogo con Perros de la Calle, en FM Urbana, repasó parte de su gran carrera.

“Con Trossero jugué en la Selección Argentina. En el ´83 contra Brasil acá”, comenzó en cuanto a aquel 1-0 de la Copa América en cancha de River del equipo dirigido por Carlos Salvador Bilardo. Sin embargo, luego fue introducido en una adicción que lo llevó incluso a tener que internarse.
“Un adicto a la Coca Cola, sí”, reconoció el Beto. “Me limpiaron un poquito el estómago en Francia. Dos días internado estuve”, reconoció el Mágico en aquel paso por Toulouse. Pese a esto, lo más llamativo de todo es la tremenda cantidad de litros que tomaba por jornada. “Seis o siete litros por día. Ahora pasé a la Zero”, cerró entre risas.

