Los clásicos, claro, suelen marcar a cualquier jugador. Ya sea en Primera, en Reserva o en Inferiores. Esta vez, el que dejó su huella en un Estudiantes-Gimnasia, en este caso por el Torneo Proyección, fue Franco Domínguez Ávila. Sí, el delantero que supo ser parte de la Primera, fue una de las figura del triunfo del Pincha ante el Lobo, al punto que marcó el gol de la victoria.
Esto ocurrió a los 20 minutos del primer tiempo, cuando el 11 del Pincha definió de zurda, cruzado, ante una muy buena habilitación de Cornejo. El hermano del Chimy y del Gato Avila (jugadores del Betis y de Central, respectivamente) no perdonó ante la primera chance clara que se le presentó en el Clásico y marcó el 1-0 final.
Es más, tuvo otras chances de convertir en el partido. Una más en el primer tiempo, cuando enganchó ante su marca y otra vez sacó un remate que se fue apenas desviado. Y otra más, muy clara, en el segundo tiempo, que terminó tapando muy bien el arquero del Lobo Máximo Cabrera.
Después, fue una verdadera pesadilla para la defensa de Gimnasia, porque siempre estuvo rodeando el gol o generando ataques de peligro, sobre todo cuando el Lobo se quedó con diez hombres por la expulsión de Benjamín García.

Franco Domínguez Ávila ya tuvo experiencia en el Clásico de Primera. De hecho, entró en la semifinal del Clausura pasado, a los 23 minutos del ST en lugar de Alario, en un partido que quedó para la historia y del que fue parte con su presencia, tanto de ese juego como del título conseguido después en la final con Racing.

