Para muchos expertos uno de los principales candidatos a quedarse con la Copa del Mundo es la Selección de Francia. Hoy, desde bien temprano, buscará imponerse sobre Australia en el inicio del Grupo C de Rusia 2018 para ratificar ese favoritismo.
El seleccionado de Didier Deschamps se medirá frente el equipo oceánico desde las 7 de la mañana (horario de Argentina), con la premisa de arrancar el Mundial con una victoria para no complicarse en una zona que promete ser muy disputada.
El equipo galo se presentará a su partido N°60 en este tipo de competiciones, con la intención de mejorar lo hecho en Brasil, en donde fue derrotado en Cuartos de Final por Alemania, que a la postre acabaría siendo campeón, por un ajustado 1 a 0.
Después del duro golpe que representó perder la final de la Eurocopa 2016 en su casa ante Portugal, Francia intentará arrancar con el pie derecho ante un rival con escasa historia en la Copa, que solo ganó en 2 de los 13 partidos que jugó.
FICHA DEL PARTIDO
PROBABLES FORMACIONES:
FRANCIA: Hugo Lloris; Benjamin Mendy, Samuel Umtiti, Raphael Varane y Djibril Sidibé; Blaise Matuidi, Ngolo Kanté y Paul Pogba; Antoine Griezmann, Olivier Giroud y Kylian Mbappé. DT: Didier Deschamps.
AUSTRALIA: Mathew Ryan; Aziz Behich, Trent Sainsbury, Mark Milligan y Joshua Risdon; Aaron Mooy, Mile Jedinak y Massimo Luongo; Robbie Kruse, Andrew Nabbout y Mathew Leckie. DT: Bert Van Maarwijk.
ESTADIO: Kazan Arena (Kazan).
ÁRBITRO: Andrés Cunha (Uruguay).
HORA: 07:00.
TV: TyC Sports.
HISTORIAL
El de hoy será el enfrentamiento N°5 entre Francia y Australia, el primero en una competencia tan importante como la Copa del Mundo. Los europeos mandan en el mano a mano, ya que ganaron en dos oportunidades, empataron una y perdieron la restante.
Esa única derrota ante los Canguros llegó casualmente en el partido más trascendente de los que tienen en el historial: fue en el marco de la fase de grupos de la Copa Confederaciones que se disputó en el año 2001 en Corea del Sur y Japón.
En esa ocasión Australia se llevó la victoria el 1 de junio por 1 a 0 gracias a un gol de Clayton Zane en el estadio coreano de Daegu. Irónicamente les Bleus finalmente pudieron pasar de ronda y terminaron conquistando la Copa.



