La figura de Foster Gillett irrumpió de tal manera en el fútbol argentino que aún sigue dando que hablar en el ambiente. Ya sea por el acuerdo con Estudiantes, por el préstamo que tardó en llegar, o por los fallidos traspasos de Valentín Gómez y Rodrigo Villagra, el empresario estadounidense continúa en el centro de la escena.
Recientemente, el magnate volvió a estar en la mira y recibió una positiva y otra negativa, una de cal y una de arena. Por un lado, fue elogiado por Leandro Somoza, director técnico de Rampla Juniors de Uruguay, equipo que pertenece a Gillett. El ex jugador de Vélez, Boca y Lanús, entre otros, bancó al empresario: “Foster Gillett es un apasionado del fútbol. Podés estar hablando con él entre 4 y 5 horas de todo. Sabe todo de cualquier parte del mundo”, señalo en entrenador argentino.
Además, se refirió a la importancia de su presencia en el club uruguayo y destacó el crecimiento del equipo: “Estamos totalmente en otro plano. Desde que asumió este compromiso las cosas fueron muy bien. Esperamos que siga por estar camino”, aseguró, y añadió: “Es muy difícil lograr lo que se logró en tan poco tiempo. En 4 o 5 días se consiguió un predio, un gimnasio, ropa para entrenar y firmaron 16 jugadores”, remarcó.

La mala llegó por el lado de River
Contrariamente, de este lado del charco, Foster no recibió buenas noticias. River, una de las partes involucradas en el pase de Rodrigo Villagra, denunció penalmente a Gillett y a Guillermo Tofoni por haber defraudado los intereses del club en el frustrado pase del jugador del Millonario, que finalmente arribó al CSKA de Moscú.
Desde el club aseguran que la la situación generada a raíz del no traspaso de Villagra causó un grave perjuicio al patrimonio de la institución y podría ser considerada un desbaratamiento de derechos acordados. Un frente al que Gillett deberá prestar particular atención.

El préstamo que llegó y un pre-acuerdo en stand by
Luego de tanta espera, Estudiantes finalmente recibió la mitad del préstamo que Gillett había prometido. Un dinero importante para el club, ya que por su falta, tuvo que utilizar recursos propios para habilitar a Ezequiel Piovi y ahora los recupera para regularizar su economía, aunque aún resta la otra mitad.
Por su parte, el acuerdo con Estudiantes aún sigue en pausa, ya que no se avanzó más allá del pre-acuerdo firmado. Todo indica que tanto el club como la parte del empresario, principalmente su apoderado Tofoni, esperan por Asamblea en la que los socios decidirán el futuro del acuerdo.


