Jugó como casi nunca. Esta vez estuvo a nada de hacerle honor a su apodo. Corrió, metió, generó situaciones y se transformó en aquel delantero peligroso que Colón le vendió al Inter para ser el reemplazo de Lionel Messi.
Facundo Farías jugó en el Gasómetro su mejor partido desde que llegó a Estudiantes hace más de un año. Ante la imposibilidad de contar con un nueve tanque, el Cacique lo arropó y el delantero no decepcionó: jugó como punta junto a Tiago Palacios (el equipo se paró 4-4-2 con Amonadarain de volante derecho) y mostró su mejor versión.

Farías jugó muy bien, aunque la noche fue completa, ya que quedó en deuda en la definición. Tuvo varias chances claras: en la primera, Gil y el palo le negaron el gol; en la segunda, la pelota se fue apenas desviada; y en la tercera, no logró controlar bien y se le fue larga.
Pese a ello la Joya se mostró activo y se entendió muy bien con el mencionado Palacios, que fue otro de los destacados pese a haber desperdiciado, también, situaciones insólitas.
Sobre el cierre, este medio pudo confirmar que Farías terminó con una molestia en la pierna izquierda, justo arriba del gemelo interno, por lo que la evolución semanal será clave para saber si podrá estar en Colombia ante el DIM.

