Las declaraciones de Juan Sebastián Verón volvieron a poner al VAR en el centro de la escena del fútbol argentino. Y, si se observan los números, Estudiantes tiene un dato concreto para sumar a la discusión: desde que comenzó a utilizarse la herramienta en Primera División, el Pincha registra uno de los balances más desfavorables del campeonato.
Según el relevamiento realizado por el periodista Federico Rozenbaum para Diario Olé, Estudiantes disputó 196 partidos entre 2022 y 2026 y tuvo 64 decisiones modificadas por intervención del VAR. De ellas, 26 terminaron beneficiándolo y 38 fueron en su contra. El saldo, entonces, es de -12.
El número adquiere todavía mayor dimensión cuando se lo compara con el otro extremo de la tabla. Barracas Central registra un saldo de +25, el más favorable del fútbol argentino durante el período analizado. Es decir: entre uno y otro existe una distancia de 37 decisiones en el balance acumulado.
Detrás de Barracas Central aparecen Boca y Tigre, ambos con +10, y Sarmiento, con +8. Estudiantes, en cambio, quedó del lado negativo de un registro que contabiliza aquellas jugadas en las que la intervención de la tecnología provocó una modificación de lo sancionado originalmente por el árbitro.
Qué decisiones fueron en contra de Estudiantes

La lista del Pincha incluye varias clases de acciones. Entre las 38 intervenciones adversas hubo goles anulados, penales concedidos a sus rivales, penales a favor posteriormente anulados y expulsiones determinadas después de una revisión.
Sólo durante 2026 aparecen, entre otras, el penal otorgado a Riestra por una acción de Braian Sánchez, dos intervenciones en el encuentro frente a Defensa y Justicia, goles anulados a Edwuin Cetré y Facundo Farías, la expulsión de Tomás Palacios ante San Lorenzo y un penal que había sido sancionado para Estudiantes frente a Boca y terminó siendo revertido.
El archivo se extiende hacia atrás. En 2025 hubo expulsiones de Gabriel Neves, Guido Carrillo, Facundo Rodríguez y Alexis Castro después de revisiones, además de goles anulados ante Barracas Central, River y Belgrano. En 2024, 2023 y 2022 también se repiten decisiones de ese tipo.
Del otro lado hubo 26 intervenciones favorables. Entre las más recientes figuran los penales otorgados al Pincha por acciones sobre Edwuin Cetré, Tomás Palacios y Joaquín Tobio Burgos, la expulsión de Alexis Steimbach en el clásico ante Gimnasia y penales anulados a Vélez y Newell’s.
Además, el estudio registra siete revisiones en las que el VAR analizó una acción pero finalmente mantuvo la decisión original: cuatro terminaron siendo convenientes para Estudiantes, dos lo perjudicaron y una no tuvo efecto directo para ninguno de los equipos.
El dato que aparece después de las críticas de Verón
El relevamiento toma especial relevancia por el momento elegido por Juan Sebastián Verón para volver a cargar contra el funcionamiento arbitral. El presidente de Estudiantes sostuvo esta semana que el arbitraje parece estar “condicionado por el sistema” y planteó sus dudas sobre el funcionamiento de las cabinas instaladas en Ezeiza.
“Me da qué pensar que sirve para manipular el momento de un partido”, afirmó al referirse al VAR, además de cuestionar que no exista mayor claridad respecto de quiénes trabajan dentro de la sala de operaciones y cómo se desarrolla el procedimiento.
Sus declaraciones llegaron, además, después de otro mensaje en el que había cuestionado el contexto arbitral del fútbol argentino, publicado pocas horas después del empate de Barracas Central frente a Belgrano que generó fuertes protestas del conjunto cordobés.
Los números, por supuesto, no permiten por sí solos determinar si una intervención fue correcta o incorrecta ni prueban un direccionamiento arbitral. Sí exponen una tendencia estadística llamativa: mientras Barracas Central acumuló un balance de +25 desde la implementación del VAR, Estudiantes quedó en -12.
Son 37 decisiones de diferencia entre ambos extremos. Y en medio de un escenario en el que Verón volvió a cuestionar públicamente el funcionamiento del sistema, el registro inevitablemente agrega otro elemento a una discusión que promete continuar.


