La visita de Estudiantes a Newell’s le recuerda al hincha un dato tan agradable como premonitorio: cada vez que el equipo ganó en ese estadio, el año terminó con un título debajo del brazo.
Sucedió en 2006, con la remontada del equipo de Simeone en tiempo de descuento; en 2010 con el gol de Verón de penal; en 2023 con el tiro libre de Sosa y en 2024, con la goleada 4 a 1 después de la victoria en el clásico sobre Gimnasia.
Pero si algo hubo que marcó a Newell’s y Estudiantes fue el nombre de Pablo Piatti. Debutó siendo un pibito para poner el 2 a 1 en 2006 y 18 años después fue protagonista en el 4 a 1, marcando dos goles.

La notoriedad del caso, es que Piatti, casi sin buscarlo, tuvo una incidencia determinante en un par de partidos muy recordados por esas cuestiones vinculadas a las cábalas y las creencias.
Sus goles resultaron importantes en un mismo estadio con 18 años de diferencia y con un resultado idéntico: Estudiantes campeón. Hoy, ya retirado, podrá jactarse de haberse transformado en ídolo al ganar cuatro títulos con el club y recordará los goles a Newell’s como una parte importante de su exitosa carrera.

