Llegó hace menos de una semana y no para de correr. Adolfo Gaich vive sus días en City Bell bajo un riguroso acondicionamiento físico en el que el cuerpo técnico de Estudiantes busca lograr la excelencia en un jugador que llega con mi poca actividad cercana.
Es que el Tanque ha jugado poco y nada en el último tiempo y eso pasa factura. Más allá de ser un buen profesional y cuidarse como se debe, la falta de ritmo en entrenamiento de elite ha hecho que el seguimiento en su arribo al club sea pormenorizado para evitar disgustos futuros.
Es por eso que, desde que se sumó al grupo de trabajo, el futbolista realiza los movimientos físicos buscando su mejor forma. Ya de por sí no tiene un físico fácil de manejar por su contextura, por lo que Domínguez y compañía saben que tienen un delantero muy fuerte al que hay que poner 10 puntos.
Ausente en UNO, a correr en City Bell
El sábado, Estudiantes realizó una práctica en UNO y allí no estuvo la única incorporación el mercado. Se quedó en City Bell haciendo trabajos de musculación y focalizando en el aspecto aeróbico.

Toda esta semana será clave para saber cómo evoluciona y si estará o no a disposición para poder estar a disposición para el arranque del torneo. No es que Gaich haya llegado con un peso muy lejano al que acostumbra, pero sí necesita recuperar agilidad, algo lógico producto del tiempo que no juega.
Si el jugador no está optimo, no jugará. Las lesiones musculares fueron tema de conversación en el último ciclo de Domínguez, por lo que la experiencia servirá para no cometer errores del pasado.

