En el fútbol argentino sobran historias curiosas, pero pocas como la de Ezequiel Piovi, actual mediocampista de Estudiantes, quien antes de afirmarse dentro de una cancha tuvo un paso por los escenarios.
Sí, aunque hoy se lo reconozca por su rol como volante central, Piovi fue uno de los precursores de La Champions Liga, una de las bandas más icónicas de la cumbia en la última época. En sus inicios, el “Keki” no tocaba un instrumento, pero tenía un papel clave: era animador arriba del escenario, parte del ADN festivo del grupo.
“Lo hacía por hobby; no me costó decidir por el fútbol”, recordó el propio Piovi tiempo después, dejando en claro que, pese al crecimiento de la banda, su prioridad siempre estuvo en la pelota. En ese momento, mientras daba sus primeros pasos en el fútbol amateur, ya asomaba como un volante con proyección.
El punto de quiebre llegó en pleno auge del grupo. Cuando la Champions Liga empezaba a explotar en popularidad, Piovi tomó una decisión clave: dejar la música para enfocarse de lleno en su carrera futbolística. “En el momento del boom decidí quedarme con el fútbol porque no podía seguir con las dos cosas”, explicó.

Ahí también se dio otro cambio importante: la posta artística quedó en manos de Hernán Arbuco, lo que derivó en la etapa de “Hernán y La Champions Liga”, nombre con el que la banda terminó de consolidarse y alcanzar masividad.
“Le dejé la fama a Hernán Arbuco”, dijo entre risas, en una frase que resume a la perfección ese cruce de caminos entre la música y el fútbol. Mientras la banda se convertía en un fenómeno, Piovi empezaba a construir su propio recorrido dentro del deporte.

Una conexión especial con la hinchada
Con el tiempo, su nombre se hizo fuerte en el mediocampo y hoy es una pieza importante en Estudiantes. Sin embargo, ese pasado cumbiero sigue latente y hasta tiene un guiño especial con la hinchada, ya que uno de los temas más populares de la Champions Liga se transformó en un verdadero himno en la tribuna albirroja.

Así, entre bombos, canciones y quite en la mitad de la cancha, la historia de Piovi une dos mundos bien argentinos: la cumbia y el fútbol, en un recorrido tan particular como inolvidable.

