En La Plata, pocas historias mezclan de manera tan intensa como el fútbol y el rock. Y la noticia del fallecimiento de un ícono de esa cultura como el Indio Solari trae a la memoria una historia que atravesó las diagonales y, principalmente, a Gimnasia. No sólo fundó su emblemática banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en nuestra ciudad, allá por 1976, sino que además siempre manifestó tener una gran afinididad y amor por el Lobo.
Cuando Diego Maradona llegó a Gimnasia, de hecho, el Indio dejó un mensaje que conmovió a todos los hinchas. “Para los amigos Triperos y para el Diego (Maradona) desearle lo mejor que venga y lo mejor que pueda hacer por los Triperos, que es uno de los equipos platenses a los cuales he ido a ver y le tengo mucho cariño”, dijo en ese momento. Fue, acaso, la confesión de que parte de su corazón era del Lobo. Sin embargo, no fue la única ni la que más trascendió.
Otro punto de conexión entre el Indio y Gimnasia fue Sergio Poli, violinista y compositor platense e hincha del Lobo, quien participó de varias canciones junto a los Redonditos de Ricota. Su aporte está en “Espejismo” y “Un ángel para tu soledad” de Lobo suelto, Cordero atado y “Scaramanzia” de Último Bondi a Finisterre.
Pero sin dudas, el emblemático vínculo se lo dio la historia de José Luis Torres, el famoso Negro José Luis, jefe de la hinchada de Gimnasia durante dos décadas, que el Indio Solari convirtió y eternizó como La Bestia Pop.

José Luis fue la inspiración de ese tema, una de las canciones más emblemáticas del álbum debut de la banda, “Gulp!”. Nacido en 1954, el histórico jefe de la hinchada del Lobo se convirtió rápidamente en una referencia dentro de la hinchada albiazul. Su lema, “la vida por Gimnasia”, resumía una forma de vivir el fútbol marcada por la pasión extrema. Las anécdotas sobre sus viajes, enfrentamientos y desafíos a la autoridad lo transformaron en una figura casi legendaria dentro del folclore futbolero platense.
José Luis Torres falleció en junio de 2001, a los 46 años. Su despedida estuvo marcada por una imagen que resumió su vida: hinchas de Gimnasia y fanáticos de Los Redondos reunidos para rendir homenaje a un personaje que, entre la realidad y la leyenda, terminó convirtiéndose en parte de la cultura popular argentina. Más de dos décadas después de su muerte, su nombre sigue ligado a una de las canciones más icónicas del rock nacional. Y ahora mismo, al fallecimiento del mítico y eterno Indio Solari.

