El mundo de Gimnasia y Esgrima La Plata se sacudió con la noticia de que Rodrigo Castillo es nuevo futbolista del Fluminense de Brasil, por una cifra millonaria y de la cual el Lobo no tuvo un porcentaje de la venta que concretó Lanús, en una de las mejores transferencias de su historia, ya que embolsó 10 millones de dólares.
Claro está que el contexto del Granate potenció al atacante surgido en las inferiores de River Plate, que en el Lobo mostró parte de su repertorio, pero lejos de lo plasmado en el equipo comandado por Mauricio Pellegrino, donde en tan solo seis meses tuvo rendimientos tales que despertaron el interés del Flu.
Lo concreto es que ya el atacante disfruta de sus primeros días en Río de Janeiro y tuvo su bautismo con sus nuevos compañeros, tratando de adaptarse al país y también a un nuevo campeonato, como el Brasileirao, donde el equipo debe dar la talla y espera el aporte goleador del atacante de 27 años.

Además, el Fluzão jugará la Copa Libertadores de América, esperando por el sorteo del próximo jueves 19 de marzo, teniendo la oportunidad de ser cabeza de grupo, por lo que puede ser rival de Lanús, como también de Estudiantes, ya que ambos clubes argentinos son parte del bombo 2. Allí, el Oso espera poder plasmar todo su talento en el continente, tal como hizo en la Sudamericana y la Recopa contra el Flamengo.
Vale recordar que en su paso por el Tripero, el oriundo de Venado Tuerto disputó 67 partidos y marcó 12 goles, concediendo también cinco asistencias, en números más que interesantes, aunque su salida al Granate se dio por 1,7 millones de dólares (u$s 1.320.000 netos; quedan por cobrar u$s 200.000 el 20 de marzo).

