En vísperas de un nuevo 24 de marzo, especial por cumplirse nada menos que 50 años desde el último golpe cívico-militar, Gimnasia sigue muy vinculado a lo que viene siendo su lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. En ese sentido, y más allá de la participación habitual en la marcha, el Lobo viene realizando acciones para no abandonar una batalla de siempre.
Tanto en 2023 como en 2025, desde la institución se realizaron actos de entrega de carnets de socias y socios honorarios a las víctimas de aquel fatídico período, lo que significó además revincularse con 63 familias que, en muchos casos, se encontraban alejadas de la institución. Todo esto, gracias a un enorme trabajo de investigacín previo, que permitió dar con esos nombres y con varias de sus historias.
Hasta el momento, el Tripero ha llegado a 63 historias, varias de los cuales fueron deportistas del Club, como el caso, por ejemplo, de Antonio “Tano” Piovoso. Desaparecido el 6 de diciembre de 1977 en la Galería Williams (8 entre 48 y 49), el “Tano” pasó por el Lobo a principios de la década del ‘70.
En 1973 tuvo la chance de jugar en la Primera del Tripero. Tanto ante Argentinos, como ante All Boys y Rosario Central, ingresó en el complemento. En dos de ellas, reemplazando a su ídolo, Hugo Gatti, y en la restante a Daniel Guruciaga. Luego de esos partidos en el Lobo, su vida tomó otro rumbo y se enfocó en sus estudios en la Facultad de Arquitectura de la UNLP, donde le faltaban pocas materias para recibirse, además de jugar en el interior de la provincia de Buenos Aires los fines de semana. Hoy en día continúa desaparecido.

Humberto Bernardo Moirano, compañero suyo de la facultad y testigo de su secuestro, declaró el 30 de octubre de 2002 en los Juicios por la Verdad que las cuatro personas armadas que entraron al estudio de la Galería Williams no estaban buscando al arquero. De hecho, querían llevarse a Jorge Antonio Martina, apodado “Minguito”.
“Cuando Martina llegó, lo atraparon y lo molieron a golpes en el suelo. Y uno de los integrantes de la patota dijo: ‘A vos te llevamos porque no dijiste nada’. Se lo llevaban porque no había dicho la dirección de Jorge Martina. Se los llevaron a los dos juntos. Nunca supimos más nada”. expresó Moirano hace más de 20 años.
María Inés Raverta Gorostiaga jugó al Vóley en Gimnasia entre 1970 y 1972. Fue preceptora interina del Liceo Víctor Mercante desde el 16 de septiembre de 1974 al 8 de octubre de ese año, cuando fue cesada en el marco del cierre e intervención de la UNLP. Militó en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y luego ingresó a Montoneros. Tuvo dos hijas, Fernanda, en 1976, y Ana María, en 1978.
Debido a su activa militancia en la organización se alojó en Perú como responsable del comando de comunicaciones que la agrupación estableció en Lima. Fue secuestrada en dicha ciudad, el 12 de junio de 1980. Estuvo detenida en los bungalows de Playa Hondable, un lugar de esparcimiento que utilizaban los militares peruanos y que fue cedido a los argentinos miembros del Batallón 601 como centro de torturas.
Tres días después, Perú decidió entregar a los secuestrados en la frontera con Bolivia. Lo último que se sabe de ella proviene de un informe de la Policía Federal de Brasil a la cancillería argentina, el 23 de junio de ese mismo año.
Pedro “Bocha” Disalvo, tío de Coscu (Martín Pérez Disalvo) y de Pedro Pérez Disalvo (actual jugador del equipo de Liga Argentina) era muy hábil para los deportes, pero su pasión lo llevó a jugar en su adolescencia al Voley. Lo hizo durante su formación en Estudiantes y luego Horacio Caro Betelu, quien lo conocía de toda la vida, lo llevó a Gimnasia.
En el Lobo estuvo desde principios de 1976 hasta el 30 de junio de 1977, cuando se entrenó por última vez en el Club. Tras ello, un grupo de las fuerzas armadas lo esperó en su casa y lo secuestró en la madrugada del 1/7.
Era militante del Partido Socialista de los Trabajadores, aunque se había alejado de la militancia política. Estudió en el Colegio Nacional de La Plata y era también estudiante en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata. Tenía 22 años cuando lo dicho ocurrió y aún hoy continúa desaparecido.
Uno por uno, los que todavía faltan en Gimnasia


