Una de las grandes preocupaciones de Lionel Scaloni y compañía en la previa al estreno en el Mundial 2026 estaba puesta en Emiliano Martínez, y más precisamente en el dedo anular de su mano derecha. El Dibu había sufrido una fractura en la entrada en calor de su equipo, Aston Villa, en la final de la Europa League ante Friburgo, el pasado 20 de mayo, y llegaba con dudas y molestias a la cita ecuménica.
De hecho, los entrenamientos ya en suelo estadounidense lo tuvieron en el centro de la escena por los gestos de dolor al momento de tener que volver a ponerse los guantes para trabajar con normalidad. Fueron varios los videos que se dieron a conocer del marplatense, los cuales incluso apoyaban la teoría de que podría perderse el primer encuentro. Sin embargo, nada de eso sucedió. Dibu estuvo desde el arranque ante Argelia y la Selección no solo ganó, sino que no sufrió goles.

De hecho, fue todo tan bueno para Scaloni y su cuerpo técnico que el golero que ya es récord en la Albiceleste ni siquiera recibió disparos al arco. Los africanos intentaron en siete oportunidades, según las estadísticas que se dieron a conocer, pero ninguna de ellos exigió al arquero ni a su mano derecha. Todo ganancia para Dibu, para la Selección y por ende para el DT, quien ya piensa en el próximo compromiso, para el cual podrá contar con el “23”.
Se viene el cruce con Austria del próximo lunes por la tarde en Dallas. Y una preparación que en la previa tenía especial atención en el futbolista del Aston Villa y en su dedo, ahora podrá apuntar a otras cuestiones. Por ejemplo, a seguir de cerca la evolución de Nicolás Tagliafico, uno de los que no pudo estar ante Argelia. Para Scaloni y compañía, fue un debut redondo: tres puntos, tres goles de un Messi iluminado y sin sobresaltos para el golero.


