En medio del inicio del torneo Clausura, donde Gimnasia perdió en el debut pero se recuperó con un triunfazo ante River en el Bosque, la dirigencia tripera continúa moviéndose en el mercado de pases buscando incorporar un defensor central. Si bien el Pata Pereyra le bajó la persiana al mercado, el Lobo aún tiene un deseo por cumplir.
Se trata de Germán Pezzella, campeón del mundo con la Selección Argentina y ahora apartado en River por el cuerpo técnico que encabeza Eduardo Coudet. Entre lesiones y falta de consideración por parte del técnico, el central disputó solo ocho partidos en lo que va del año y apenas superó los 500 minutos en cancha.
Sin actividad desde el 24 de mayo, donde disputó 20 minutos en la final del Apertura contra Belgrano, Pezzella espera resolver su situación y continuar jugando al fútbol. Su deseo de jugar y las condiciones en las que entrena son ahora los mayores motivos que tiene Gimnasia para ilusionarse con su llegada.

El central entrena junto a otros futbolistas Millonarios apartados en el predio de Cantilo, la nueva base de River para el plantel profesional que aún se encuentra en obras. Entre la construcción, ruidos de grúas y taladros, y juveniles del club que entrenan en la zona, Germán Pezzella intenta mantener el ritmo junto a Maximiliano Salas, Fabricio Bustos, Matías Viña, Santiago Lencina, Ian Subiabre y Giuliano Galoppo, entro otros.

Todos ellos, por decisión técnica y dirigencial, cumplen una rutina completamente distinta a la del resto del plantel que arrancó la competencia. En medio de todo ello, los famosos containers, que funcionan como oficinas provisorias y sirven de punto de encuentro para los entrenadores y los jugadores.
Un futbolista de talla mundial, surgido en River y campeón de todo, que atraviesa, posiblemente, sus últimos años de carrera y buscará hacerlo dentro del campo de juego. Ahora, con una chance concreta de volver a ser protagonista vistiendo la camiseta del Lobo.


