Nacido en La Plata, criado en el barrio de Parque Castelli para luego mudarse a Los Hornos, Marino hace tiempo se encuentra trabajando en Centroamérica, donde además dirigió a la Selección Sub 15 y Sub 17 de Nicaragua, y que también tiene un pasado futbolístico en Estudiantes.
Teniendo en cuenta su presente, al igual que en Bielorrusia, el fútbol donde se encuentra trabajando no paró: “Estamos en pleno entrenamiento, tenemos partidos mañana. Nicaragua es mi segunda casa, tengo quince años de estar acá. Me han tratado muy bien, con mucho respeto. La verdad es que a través de la directiva y de la de cada uno de los equipos se están tomando todas las medidas necesarias. Se está viajando en dos micros, Reserva y Primera, para no aglomerar”.
En este sentido, hizo hincapié en los jugadores: “La semana pasada salieron varios jugadores a hacer una pequeña protesta en las redes sociales, posteando que lo más sensato sería parar la liga. Pero si la liga decide que se tiene que seguir jugando todos han jugado”.
“Creo que solo hubo una Reserva que no viajó. Se está jugando sin público, e inclusive ni nosotros nos podemos quedar. Terminamos de jugar y nos vamos, no nos podemos quedar a ver el partido de la Primera”, completó diciendo.
En el mismo orden, señaló cuál es el tema a seguir en el fútbol: “Hay cierta preocupación, sobre todo porque en el fútbol hay contacto, no podés estar a cuatro meses. Pero dentro de todo tratamos de ser responsables y estar pendientes. Viajamos con el cuerpo médico, que está siempre controlando temperaturas y síntomas”.
Sin embargo, avisó que el Coronavirus en Nicaragua por ahora no es un problema: “Gracias a Dios la situación por el momento está controlada, porque solo se han dado cuatro casos. Uno lamentablemente falleció, pero era un paciente que tenía muchas complicaciones. Otro ya fue dado de alta y los otros son una pareja que vino de Estados Unidos e inmediatamente se puso en cuarentena. En los aeropuertos están controlando todo”.
Por otro lado, hubo lugar para hablar del Pincha, club donde jugó: “Tuve la suerte de poder jugar en Estudiantes, de ser entrenador. En la escuelita estuve con Bottegal, que fue el que me llevó. Es un orgullo, es el equipo del que soy hincha. Por ahí me hubiera gustado tener una carrera diferente”.
Para finalizar, reveló una iniciativa que tuvo que ver con el Presidente de Estudiantes que quedó postergada: “El año pasado estuve reunido con Sebastián porque queríamos a hacer un convenio para Inferiores, pero como me fui de la Selección eso se frenó. Las ganas están. Cuando la gente escucha que Estudiantes es una gran familia y que hay algo que no se puede explicar le digo que eso es real, como hincha y también como profesional”.




