Cuando el reloj marcó las 12 de la noche del 31 de diciembre, Jan Hurtado dejó de ser jugador de Gimnasia: con contrato con el club hasta el último día del año pasado, el delantero de 25 años se quedó con el pase en su poder. Y justo cuando entre sus planes estaba volver al fútbol de su país, Venezuela quedó en el foco del mundo luego de que los Estados Unidos capturaran a Nicolás Maduro.
Según trascendió en medios deportivos internacionales, Hurtado estaba manteniendo charlas para incorporarse al Deportivo Táchira. Un equipo que quedó cuarto en el cuadrangular final del Clausura del Torneo de la Liga FUTVE y que pretendía sumar al ex GELP y Boca. No obstante, el contexto social cambió. Y no está claro si eso repercutirá en la decisión que adopte el punta.

Por lo pronto, en la Argentina ya existen interesados en Hurtado: Huracán, que cuenta con Diego Martínez como entrenador, ha sondeado la posibilidad de tentar al extremo que no tuvo continuidad en el último año en Gimnasia, en su segundo paso. Allí donde lo dirigieron cuatro entrenadores pero con ninguno llegó a consolidarse. Y la irrupción positiva de otros 9 (Rodrigo Castillo en el primer semestre; Marcelo Torres en el segundo) le quitaron el lugar.
Una lesión y una baja performance lo fueron relegando, a punto tal que disputó apenas 16 partidos con un promedio de 43’ por encuentro. Sin goles ni asistencias. Por eso el cambio de rumbo estaba cantado. Dónde, será motivo de estudio.
Para Hurtado es importante empezar a ganar minutos. Y es que la baja tasa de participación que tuvo en GELP influyó en que fuera mermando su presencia en las convocatorias de la Vinotinto, en la que tiene 13 partidos disputados y para la que participó en las Eliminatorias Sudamericanas bajo la conducción de Fernando Batista.


