Si hay algo que caracteriza a Marcos Rojo desde hace un tiempo es su necesidad por destacar por motivos extrafutbolísticos. Aún siendo titular y considerado por Gustavo Costas en Racing, el defensor central no deja de hacer de las suyas y esta vez sobrepasó un límite. Porque no solo agredió a un rival, sino que se la agarró con el juez principal, Sebastián Zunino.
Primero fue el manotazo al hombre de River y luego el insulto al árbitro, por lo que el Tribunal de Disciplina definió una sanción de cuatro fechas para el ex Estudiantes, amparándose en el artículo 186° del reglamento de Transgresiones y Penas, que marca una “suspensión de uno a cuatro partidos al jugador que proteste los fallos del árbitro o se dirija en términos descomedidos o con ademán airado hacia la persona del árbitro y sean de menor gravedad que los previstos en el artículo 185º”.

La expulsión y la protesta de Rojo ante River
Por lo tanto, Rojo se perderá los últimos tres partidos de la Academia correspondientes a la etapa regular del Apertura (Aldosivi, Barracas y Huracán) y, de clasificar a los playoffs, también los octavos de final del campeonato. De todas formas, Racing considera rescindir su contrato con el club, entendiendo que la reciente expulsión y su imagen junto a Cristian Medina riéndose tras la derrota ante Botafogo fueron la gota que rebalsó el vaso.
Carrillo, uno de los primeros antecedentes
El nueve de Estudiantes atravesó una situación similar en 2025. Luego de ser expulsado ante Tigre por un codazo a Joaquín Laso, se lo pudo ver criticando el arbitraje y haciendo gestos, por lo que también recibió cuatro fechas de suspensión. Por su puesto, en su caso, una reacción atípica e impropia del él.
De todas formas, tuvo que cumplir la sanción y se perdió el duelo ante Argentinos correspondiente a la fecha 16 del Clausura y la seguidilla de octavos, cuartos y semifinal del campeonato, que luego lo tendría como protagonista en la final.

