Cuando todo parecía indicar una carrera sin grandes oportunidades, Franco Colapinto volvió a aparecer con personalidad. El argentino, que había largado desde la 13° posición en la Sprint del Gran Premio de Canadá, encontró ritmo rápidamente y escaló hasta meterse en el top 10 en apenas un puñado de vueltas.
El momento más intenso de su carrera llegó cuando se lanzó en la pelea directa con Arvid Lindblad, piloto de Racing Bulls, por el octavo puesto, el último que otorgaba puntos en la Sprint. Colapinto presionó, buscó el sobrepaso y estuvo cerca, pero finalmente no logró concretarlo y cruzó la bandera a cuadros en la 9° posición.
Más allá del resultado, el balance es positivo para el argentino, especialmente si se tiene en cuenta el contexto del fin de semana. El viernes de Alpine fue complejo: Colapinto no pudo girar en la única práctica libre debido a una falla en la batería de la unidad de potencia, lo que lo dejó sin referencias clave de puesta a punto.
Aun así, el piloto argentino respondió en pista. Mejoró en la clasificación Sprint y sostuvo una carrera sólida, sin errores y con buen ritmo en el segundo pelotón, confirmando que puede pelear más arriba cuando el auto acompaña.
La actividad no se detiene para Colapinto, que tendrá revancha inmediata este sábado. Desde las 17:00 (hora argentina) se disputará la clasificación para la carrera principal del domingo, donde buscará seguir progresando y, por qué no, meterse de lleno en la pelea por los puntos. Por ahora, el mensaje que deja Canadá es claro: estuvo cerca, compitió y respondió. Y eso, en Fórmula 1, también cuenta.

