Franco Colapinto convirtió una carrera que parecía arruinada en una de sus mejores actuaciones en la Fórmula 1. El argentino terminó noveno en el Gran Premio de Italia, sumó dos puntos para Alpine y cerró una remontada marcada por su capacidad para recuperarse después de un error que lo había hecho caer desde el tercer hasta el 16° puesto. La carrera fue para Kimi Antonelli, quien largó 19° y terminó cortando una sequía de 60 años sin títulos italianos en Monza.
Colapinto había largado séptimo y rápidamente comenzó a avanzar. Capitalizó la caída de Lewis Hamilton, el abandono de Charles Leclerc y logró superar a Oscar Piastri antes de la bandera roja. Así quedó cuarto para el relanzamiento, apenas detrás de George Russell, Pierre Gasly y Max Verstappen. Una posición que le abría la posibilidad de pelear por un resultado enorme.

En la reanudación volvió a responder: superó a Max Verstappen y se acomodó tercero. Sin embargo, cuando tenía una oportunidad inesperada, sufrió un despiste que lo sacó del trazado y lo devolvió al 16° lugar. Fue el punto crítico de su carrera. La ilusión de luchar en la parte más alta se desvaneció en apenas unos segundos.
A partir de allí apareció la mejor versión de Colapinto en Monza. Lejos de quedar condicionado por el error, recuperó el ritmo y comenzó a descontar posiciones con el neumático duro. Primero dejó atrás a Carlos Sainz, Esteban Ocon y Nico Hulkenberg para acercarse nuevamente a la zona de puntos.
El momento decisivo llegó en la vuelta 29, cuando superó a Bearman y Ocon en una misma maniobra y quedó décimo. No fue simplemente una recuperación favorecida por abandonos o estrategias: Franco Colapinto debió atacar, administrar los neumáticos y concretar adelantamientos en pista para reconstruir una carrera que había quedado seriamente comprometida.
Su avance continuó en la vuelta 41. Después de recortar la diferencia con Yuki Tsunoda, lo superó y se colocó noveno. Ya no pudo alcanzar a Arvid Lindblad, quien estaba siete segundos por delante, pero sostuvo la posición hasta la bandera a cuadros y aseguró dos puntos importantes para Alpine.

El noveno puesto dejó una lectura doble. El despiste le impidió comprobar hasta dónde podía llegar después de ubicarse tercero, pero su reacción mostró ritmo, personalidad y capacidad para sobreponerse. Colapinto pasó en pocos minutos de desperdiciar una ocasión enorme a construir un resultado valioso desde el fondo.
Andrea Kimi Antonelli ganó el GP de Italia pese a haber largado penalizado por una modificación en el motor. Sin embargo, uno de los protagonistas de Monza fue Colapinto: cometió un error costoso, no se derrumbó y respondió con una remontada que le permitió volver a sumar en la Fórmula 1.


