El pasado sábado Gimnasia igualó con Patronato en Paraná y quedó a las puertas de clasificar a la Copa Sudamericana por primera vez desde 2017. Más allá del sabor a poco que quedó en el plantel, la campaña que realizaron desde la llegada de Néstor Gorosito a la conducción técnica invita al optimismo de cara al 2022.
Pipo encontró el equipo, potenció a algunos jugadores importantes que no venían en su mejor nivel y por sobre todas las cosas sacó muchos puntos que le permiten al Lobo alejar la mirada de la tabla de los promedios. Con todo eso sobre la mesa, a la hora de barajar para el próximo año el plantel estará en una posición superadora.
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Gimnasia modelo 2021 y el efecto Gorosito
En total el equipo de Pipo disputó 16 partidos desde su llegada, todos ellos en la Liga Profesional que hoy llegará a su fin. A lo largo de los mismos cosechó 7 victorias, 5 empates y solamente 4 derrotas, con 20 goles a favor y 19 goles en contra. La efectividad en cuanto a la cosecha fue del 54,16%.
Durante este ciclo el plantel de Gimnasia consiguió ganar dos partidos de manera consecutiva en tres oportunidades, algo que no sucedía ante rivales de Primera desde fines de 2019. Lo hizo frente a Unión (1-0) y Aldosivi (3-1) en las fechas 12 y 13, ante Newell’s (1-0) y Arsenal (1-0) en las fechas 16 y 17 y ante San Lorenzo (1-0) y Talleres (5-2) en las fechas 21 y 22.
Gorosito vs. Martini-Messera: ¿Qué dicen los números?
Los números que cosechó Gimnasia con Gorosito y que casi le permiten lograr el boleto a la Copa Sudamericana cobran mayor valor si se comparan con lo que sucedió en la primera parte del torneo, en la que Leandro Martini y Mariano Messera dirigieron las primeras nueve fechas de la competencia.
Con la dupla al frente del grupo el equipo totalizó 2 victorias, 3 empates y 4 derrotas en la Liga Profesional, con 9 puntos sobre 27 posibles. En 9 PJ al frente del grupo el equipo sumó un 33,33% de los puntos en disputa y totalizó la misma cantidad de derrotas que luego sufriría en las 16 fechas finales.

