Sorpresa, malestar, disgustos y enojos. Eso generó la renuncia de Ricardo Zielinski en Estudiantes y principalmente en quienes ayer estaban presentes en el Country Club de City Bell, primero viendo la práctica del plantel y luego, reuniéndose con el entrenador ante su decisión. La dirigencia no se la aceptó. Las horas pasaron y hoy comenzó una nueva etapa.
Dirigentes, encargados de la Secretaría de Fútbol y los más allegados al cuerpo técnico se hicieron presentes en la mañana de hoy en el predio de entrenamiento Albirrojo, para charlar y acompañar al Ruso. El mensaje es uno solo, y muy claro: “que se quede a terminar el contrato”.
El sacudón ya pasó, aunque algunos aún mastican bronca. No solo por la decisión que tomó Ricardo Zielinski ayer, sino también por lo que vienen viendo futbolísticamente. Las diferencias están arriba de la mesa y ayer se hicieron públicas, después de un largo tiempo que solo se respiraron en City Bell.
Con la intención de apoyar al entrenador que sacó a Estudiantes de una zona comprometida con la permanencia en Primera, que le dio orden y lo clasificó a una Copa Libertadores, después de tantos años y que tuvo una actuación destacada en la misma, los dirigentes hoy buscan encontrar mecanismo para que la convivencia sea la necesaria para poder sostener la historia hasta mediados de octubre, cuando finalice el Torneo de la Liga Profesional.
Pero el tiempo apremia, y mientras esto sucede, el plantel trabaja y se focaliza en el partido del próximo lunes ante Unión de Santa Fe. Justamente, ninguna de las partes se animó a aclarar que, si el resultado es adverso, el entrenador siga al mando del equipo.
Si bien comenzó el operativo técnico para respaldar a Ricardo Zielinski y calmar las aguas, en City Bell saben que ante los magros resultados deportivos y la necesidad que tiene el equipo, el partido del lunes pasó a ser determinante.
Ayer la Bruja fue el encargado de poner paños fríos, hablar con cada una de las partes y dejar en claro qué piensan quienes conducen al club. Pero ahora Estudiantes necesita otra bruja, una que tenga la capacidad de ver más allá y decirles qué va a hacer Ricardo Zielinski. El tiempo corre, pero por ahora la decisión es una sola.


