Juan Sebastián Boselli se fue de Estudiantes. Este lunes comenzó los trabajos con River y no jugará la final de mañana martes ante Vélez. Los esfuerzos del club porque pueda jugar no rindieron frutos y ahora Domínguez deberá buscar su reemplazo.
La idea de Estudiantes fue agotar hasta última instancia la posibilidad de que el jugador pueda estar mediante un diálogo que abrió el Mánager Agustín Alayes con Enzo Francescoli. Sin embargo, la historia no prosperó y las buenas relaciones entre ambos no pudieron torcer la mala predisposición de River.

De esta forma, Domínguez pierde a jun titular a menos de 48 horas de una final. En la práctica de la tarde el entrenador definirá quién será su reemplazo, que es otro problema: Rodríguez está recién operado y no está en óptimas condiciones y Funes Mori tuvo un golpe en una de sus rodillas y trabajó algunos días con menor intensidad.
La bomba que explotó en City Bell y desató la guerra entre Estudiantes y River
El TEG que se está jugando en el fútbol argentino ya tiene dos clásicos picantes. Uno, entre River y Racing por la ejecución de la cláusula de Maximiliano Salas. El otro, entre el mismo club de Núñez y Estudiantes de La Plata, que sumó otro capítulo: la decisión de repescar a Sebastián Boselli a 72 horas de una final sacudió la mañana de sábado en el Country. Y aun cuando la presencia del uruguayo en el mano a mano ante Vélez por la Supercopa Internacional (todavía) no está descartada, el proceder -el no haber advertido con mayor antelación, el contexto- atizó brasas que ya estaban incandescentes.
Y es que está claro que el mecanismo que está estipulado por contrato es válido y que River puede recuperar a un futbolista que cuenta como parte de su patrimonio (de hecho, ocupa un cupo de extranjeros) y al que tiene pensado usar.
Ahora bien: lo que extrañó en cualquier caso es que incluso con una buena relación vigente entre Eduardo Domínguez y Marcelo Gallardo -quienes compartieron representante, Juan Berros, hasta el fallecimiento- no se haya anticipado con mayor margen esta determinación.

Por eso en UNO no ven como un hecho aislado esta decisión de River de imponer su voluntad. Existe un marco de tensión explícita que paulatinamente se había ido calentando a través de declaraciones cruzadas y posteos. Y que tienen su primer punto de quiebre en el mercado de verano, cuando Estudiantes averiguó por Sebastián Driussi -a través de Foster Gillet- y propició el bufido público del CARP.

