La lesión del Changuito Zeballos lo aceleró todo. Y el combo se completó al ver que la venta de Edwuin Cetré al Paranense se había caído casi al mismo tiempo. Como fuera, Boca enseguida le puso la mira al colombiano. Primero le apuntó y ahora gatilló. Ya empezó, de hecho, con los primeros contactos formales. Por lo cual, ya se está ante una negociación hecha y derecha.
Podría decirse entonces que ya es oficial que Boca puso el ojo nuevamente en un jugador del bicampeón del fútbol argentino y pretende comprarlo como hizo con Santiago Ascacibar tiempo atrás. Este jueves, Cielosports pudo conocer la información de que el Xeneize preparaba una oferta formal para quedarse con los servicios del extremo, que tiene vínculo con el León hasta diciembre de 2026, con números algo menores a los 5 millones de la moneda norteamericana que había pretendido desembolsar el club de Curitiba. Y ahora, Riquelme y Cía. dieron el primer paso en ese sentido.
El interés del Xeneize tiene que ver con las lesiones que viene sufriendo en su ataque en general, pero con una en particular: la del Changuito Zeballos, quien sufrió un desgarro. El santiagueño, el delantero más desequilibrante del Xeneize, es justamente un extremo y Boca, encima, ahora no tiene tampoco a Brian Aguirre para reemplazarlo, quien se sumó a Estudiantes a partir de la venta de Ascacibar.

Lo cierto es que el Departamento de Fútbol tiene el deseo de extender el contrato de Cetré y tratar de desprenderse de algún otro futbolista –Tiago Palacios tiene todos los números-, pero en caso de que la propuesta de la entidad de la Ribera sea buena, parece difícil que se pueda desestimar. Por eso, también evalúa un interés del CSKA Moscú, justamente el equipo de donde viene Adolfo Gaich. Pero hoy, el Xeneize parece picar en punta.

Se abre otra novela
Probablemente por la cabeza de Cetré estén pasando miles de situaciones, ya que ha reconocido que es muy feliz defendiendo la casaca roja y blanca, al tiempo que iba a tener un cambio considerable en su vida con la transferencia a Brasil. Habrá que esperar, pero lo concreto es que la novela parece continuar para él. Y ahora, nada menos, que con Boca en el medio.

