Uno de los protagonistas del Clásico de verano fue Enrique Bologna, quien fue mal expulsado por una mano fuera del área que no fue tal, y luego de la hecatombe que desencadenó en la suspensión del encuentro habló frente a los micrófonos.
“Me sorprendió como terminó, es un papelón”, admitió sobre el cierre, y agregó: “Cuando se inicia es difícil terminarlo, pero no hay que iniciar una pelea en el fútbol. Entiendo las presiones pero no podemos terminar todos así. Esto es un trabajo”.
“Conozco a Lucas Viatri. Tengo compañeros que tiene amigos del otro lado. Es una lástima porque esto no puede pasar”, explicó dando cuenta de que se conocen entre los jugadores, y luego reflexionó: “¿Cómo pedimos que no haya incidentes después?”.
Sobre el partido y las exigencias con las que llegaron ambos equipos más allá de ser un partido de verano, sostuvo: “De los dos lados hay buenos futbolistas y se hace un partido chato porque por las presiones nadie quiere perder. Es tremendo”.
“En frío hablábamos y decíamos que no podemos hacer lo que hicimos. Ojala que no pase más y se reflexione. La gente viene de todos lados a ver estos partidos”, cerró el arquero visiblemente consternado con lo que sucedió en Mar del Plata.

