Finalmente Boca – River se jugará en la Bombonera pero mañana desde las 16. Debido a la cantidad de agua caída se hizo imposible que se pueda jugar en condiciones normales, primando el sentido común.
El campo de juego de la Bombonera era prácticamente una pileta, y mientras el tiempo pasaba, la lluvia más allá de que bajó la intensidad, nunca paró y ya era una tendencia irreversible.
De esta manera, la primera de las finales de la Copa Libertadores se sigue haciendo esperar y se estira la previa un día más. Como si fuera poco, un condimento más para este partido histórico.
Ahora habrá que estar atentos para saber qué pasará con los cotejos de la Superliga que se iban a disputar mañana, con la posibilidad de que se suspenda toda la jornada que estaba programada para mañana.

