El fútbol argentino aún llora la incapacidad y la desorganización para vivir el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores entre River y Boca, después del empate
Después de varias idas y vueltas y de días envueltos de polémica y con dirigentes y protagonistas del fútbol argentino y sudamericano ocupados por el negocio y muy lejos de representar el partido más importante de la historia de nuestro fútbol, la pelota volvió a rodar pero en España. Allí River y Boca, con un puñado de hinchas que llegaron desde Argentina, disfrutaron del partido, junto a miles de españoles curiosos.
Uno de los que llamó la atención de todos fue Lionel Messi. El volante y figura del Barcelona fue al estadio del Real Madrid a ver la final acompañado por su hijo más grande y su padre.
Antoine Griezmman, jugador del Atlético de Madrid, fue otro de los que no se perdió el partido y dijo presente en el estadio Santiago Bernabéu, con la camiseta de Boca puesta.

