El Mundial de Rusia entró en la etapa final, y en la previa del duelo entre Francia y Croacia, del cual saldrá el nuevo campeón del Mundo, Bélgica e Inglaterra se midieron por el tercer puesto.
En un partido dinámico, bien jugado y con situaciones para ambos equipos, el seleccionado que es comandado por Eden Hazard en el campo de juego y por Roberto Martínez en la planificación, fue superior y se impuso por
San Petersburgo fue el escenario para un encuentro que prometía en la previa y que no defraudó en los 90 minutos y que le permitió a los Belgas quedarse con un premio más que merecido por el desarrollo que tuvieron en el encuentro y en la Copa del Mundo.
El seleccionado que dirige Roberto Martínez encontró un buen funcionamiento colectivo desde el primer minuto y tuvo a Eden Hazar con determinación y juego. Así en el primer tiempo supo imponerse y con el gol de Meunier a los 3 minutos le permitió pararse de otra manera, con autoridad y tranquilidad del resultado.


