Uno de los grandes condimentos de la tarde en el Norberto Tomaghello fue la oportunidad de iniciar para Harlen Castillo, el arquero colombiano que llegó en este mercado de pases a Gimnasia como una apuesta y que era una incógnita que podía demostrar en el arco. Con Nelson Insfrán en el ojo de la tormenta tras el Clásico, Chipi Chipi tenía la gran oportunidad de mostrarse para seguir. Y algo de eso sucedió.
Desde un comienzo, con un primer tiempo flojo del Tripero, Castillo tuvo que tener acción, respondiendo en varias oportunidades de gran manera, con firmeza, sin dejar rebotes y salvando su valla. En el gol no tuvo nada para hacer ya que el cabezazo de Nicolás Benegas dio en el palo y se metió en su arco.
Una de las más claras que tuvo que contener fue un disparo contra su caño izquierdo en el arranque del partido, en tanto que en el complemento tuvo una doble tapada a puro reflejo a la salida de un tiro libre. Además, en un error de Cortazzo salvó un mano a mano, dejando un rebote contra el costado, aunque reaccionó para dejar sin ángulo a González.

La única mancha de la tarde estuvo sobre el cierre, con una salida fallida desde el fondo al querer sacar un envío largo con los pies, como también en los penales, donde no pudo contener ningún tiro de los futbolistas de Riestra, que hicieron historia al ganar la serie por 4-2 y avanzar por primera vez a cuartos de este certamen.
El colombiano mostró mucha seguridad y además descolgó varios centros, algo que Insfrán no tiene tan trabajado en su repertorio. Con este rendimiento, no sería extraño que el próximo sábado en el Bosque, Chipi Chipi siga estando en la formación inicial en el duelo ante Gimnasia de Mendoza.

