69 días pasaron desde que Gimnasia y Estudiantes se vieron por última vez. Desde aquel 8 de diciembre en adelante, la vida de varios tuvo diversas alteraciones y la de Fernando Muslera fue uno de ellos.
Porque el arquero, consagrado, con espalda y con mundiales en el lomo, fue uno de los últimos protagonistas de la vida de Estudiantes. Y justamente ese 8 de diciembre, empezó un derrotero de poco más de dos meses donde le pasó de todo.

Un atajadón y un tatuaje
Hubo varias atajadas memorables de Nando en estos primeros meses con la camiseta roja y blanca, pero una de las más recordadas fue el manotazo en el Bosque ante Gimnasia, con el tiro de Manuel Panaro que tuvo un desvío y casi se le mete de emboquillada al pibe de 40 años, que llega al metro noventa y tuvo que estirarse lo más que pudo para salvar su valla.
Esa postal fue marcada a fuego en la piel de un fanático de Estudiantes, que decidió grabarla, en una imagen que subió a sus redes sociales y despertó la respuesta de Muslera. “Tremendo tatoo, muchas gracias”, escribió el arquero en Instagram, a lo que el hincha respondió: “Gracias a vos. Crack total”. Un momento que va a perdurar en el tiempo

Dos títulos en una semana
El arquero también tuvo un rol importante en los títulos, especialmente demostrando una notable seguridad para darle tranquilidad al equipo cuando los rivales apretaban. La curiosidad del caso es que en el Bosque Muslera tuvo la valla invicta por última vez antes de las finales, ya que luego le convirtieron Racing y Platense.
Una empresa en sí mismo
El uruguayo tiene una imagen impecable que le permite facturar más allá del fútbol. Es accionista en un par de clubes, los uruguayos lo adoran por su paso por la selección y hasta se dio el lujo de hacer algunas publicidades en su tiempo libre.
Una lesión que lo incomodó
El arquero salió tocado con Independiente en la primera fecha y luego se confirmó que sufrió una distensión en uno de sus tendones de Aquiles. Así las cosas, tuvo varios días de rehabilitación. Y eso significó que su presencia en el Bosque para jugar el el Clásico estuvo en duda.
Sin embargo su recuperación fue perfecta y volvió antes de lo esperado. Atajó en la victoria ante Riestra y se retiró con la valla en cero, en un buen síntoma pensando en el derby ante Gimnasia.

