El Palmeiras de Abel Ferreira se transformó en un equipo sumamente competitivo que siempre dice presente en las instancias importantes de la Copa Libertadores. Desde su llegada en 2020, el Verdão llegó cuatro veces a la final, incluida la presente edición, y logró alzar dos títulos de manera consecutiva.
Un equipo completo y compacto, que si bien sufrió modificaciones lógicas por el paso del tiempo, siempre mantuvo el espíritu competitivo y la vigencia en el plano internacional. A pesar de alguna crítica hacia el DT y el equipo por parte de algunos hinchas, el plantel se mantiene unido y fortalecido puertas adentro.
Así lo expone el club en sus redes sociales. Cada vez que disputa un partido el alto vuelo las arengas y las charlas motivacionales toman un protagonismo importante para el plantel. Con mucha concentración y tensión acumulada, transita la previa a los partidos entre abrazos, plegarias e indicaciones.
De esa manera, Palmeiras afrontará el tramo final de su temporada, donde se mantiene peleando en todos los frentes. Segundo en el Brasileirão, en semis de Copa de Brasil y en la final de la Libertadores donde enfrentará a Estudiantes. Siete partidos decisivos en menos de un mes y un alto nivel de concentración y competencia.


