La Unión Cívica Radical (UCR) vive momentos de turbulencia y su facción bonaerense no escapa a esa realidad. Con varias tribus distribuidas en el territorio, sus respectivos caciques no se quedan dormidos y viven en modo de reunionismo y rosca permanente. Ahora, el mega DNU de Javier Milei, dejó expuestas las fracturas.
A fines de este año, probablemente en noviembre, el Comité Provincia deberá renovar autoridades y, si bien aducen no tener nombres propios para ir por la conducción, todos miran con atención los movimientos de los otros.
La relación con los gobiernos de Javier Milei y de Axel Kicillof quedó en medio de las tensiones. A nivel provincial, por ejemplo, la UCR tiene dos terminales que mantienen diálogo con el oficialismo: el sector que comanda el marplatense y actual titular del partido, Maximiliano Abad; y el que responde al diputado Facundo Manes y al intendente de Tandil, Miguel Lunghi.
A nivel nacional, el panorama está más enredado. Mientras el titular del partido, Martín Lousteau, votó en contra del mega DNU del presidente; Abad se abstuvo y el resto de los radicales levantó las manos. Esto derivó en feroces críticas públicas de gobernadores y legisladores hacia el economista.
Facundo Manes y Pablo Juliano, en tanto, se destacaron en la Cámara de Diputados durante el debate de la Ley ómnibus como los radicales “rebeldes” que le marcan al presidente quién es el que “no la ve”.
La discusión entre los correligionarios “es de estilo y de forma ante el Gobierno nacional, pero también el provincial”, explicó a Infocielo un dirigente que tiene diálogo permanente con el neurocientífico.
La “parálisis” que le endilgan al partido en el territorio bonaerense lo pone al senador Abad en el blanco de las críticas. Por eso, se prevé que “pronto” empiecen los movimientos en municipios y comités.
El plan incluye convocar a los intendentes, pero aseguran que será “sin usarlos”, ya que eso “ya se hizo y no funcionó, salvo para pocos”.
En la vereda del marplatense, en tanto, buscan dejar de lado la discusión por el control del Comité. “No es serio estar de rosca y pensando en las elecciones cuando los intendentes no saben cómo van a pagar sueldos”, deslizaron desde su entorno, argumentando que faltan varios meses para llegar a una definición.
Aún así, están seguros de que el apoyo de la mayoría de los jefes comunales no está en discusión, aunque deslizaron críticas para aquellos que funcionaron como “socios del peronismo por un par de carguitos”.
Al senador Abad lo avalan sus victorias. Primero, en la pelea por el Comité ante Gustavo Posse -hoy dedicado a sostener la militancia en todos los distritos de su sector-, luego en la gran elección de la UCR en 2021 donde Manes fue cabeza de lista, pero con “los fierros” del Comité; la renovación de autoridades del Comité; la victoria de Patricia Bullrich ante Rodríguez Larreta en las últimas PASO y una vicepresidencia con firma en la Cámara de Diputados provincial, que quedó bajo la personería de Alejandra Lordén.
En tanto, la relación con el sector de Evolución se mantiene firme. Abad supo cosechar buen diálogo con elexministro de Economía, pero también con el armador boina blanca y vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti. En la Legislatura bonaerense esa comunión quedó traducida en acuerdos, ya que la titularidad del bloque la llevan Diego Garciarena, mano derecha del marplatense; y Pablo Domenichini, hombre de Lousteau.
Fiel a su estilo, la Unión Cívica Radical navega entre internas, pero también ante el desafío de sobreponerse ante los oficialismos que mueven todas las banderas históricas del partido centenario.



