En la historia de Estudiantes de La Plata abunda la épica y la reinvención. Por eso, las páginas oscuras de 1953 y 1994 pudieron darse vuelta rápidamente, y ambos pasos por la segunda categoría fueron fugaces debido a los rápidos ascensos que logró el Pincha.
El primer regreso
Tras haber abandonado la máxima categoría la temporada anterior, sumido en una crisis institucional sin precedentes, el León tuvo que disputar el torneo de Segunda División de 1954. Con la base de jugadores de inferiores que habían integrado el plantel durante el descenso, más el regreso de Manuel Pelegrina, quien ya había tenido un gran paso por el club, Estudiantes apostó por volver rápido a Primera.
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Después de un campeonato durísimo, con un cambio de DT y la llegada de Mario Fortunato, la ilusión Pincha llegó a buen puerto sobre el final del certamen cuando el León logró superar en la tabla de posiciones a Colón por tres puntos, consagrándose campeón y obteniendo el ascenso a la máxima divisional en ese mismo 1954. Sería el final de uno de los momentos más duros en la vida del club y el puntapié inicial para la gloria que vendría en la década siguiente.
El ascenso récord del ’95
A inicios de los ’90 la alarmante situación institucional repercutía nuevamente en el fútbol profesional y Estudiantes volvía a perder su lugar de privilegio Primera División en 1994, y tendría que disputar la temporada 1994/95 de la Primera B Nacional. Al mando de la dupla que formaban Eduardo Luján Manera y Miguel Ángel Russo, se armó un equipo con jugadores surgidos del club como el Ruso Prátola, Azconzabal, los hermanos Capria, Calderón, Palermo y Juan Sebastián Verón, más algunos refuerzos de categoría, que buscaría el retorno.
La campaña que derivó en el ascenso del León en 1995 quedaría en la historia. Fueron 42 partidos con 86 goles a favor y sólo 34 en contra, 27 victorias, 11 empates y sólo 4 derrotas. La alegía Pincha se desató a cinco fechas de la finalización del torneo, y en menos de un año Estudiantes volvía a recuperar su lugar en Primera para no abandonarlo más hasta el día de hoy.


