No son horas fáciles para el ex máximo goleador de la Selección Argentina, Gabriel Batistuta. El rosarino fue acusado duramente por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores por “explotación laboral” y por tener a sus empleados en “condiciones deplorables” por lo que el ganador de dos Copas América se vio obligado a salir al cruce
“Estas son las 35 casas para uso de nuestro personal rural y sus familiares, construimos una casa por año, se invirtió en la escuela, caminos, energía eléctrica y pantallas solares. Nuestros trabajadores se enrolan conforme a derecho de la LCT y del estatuto del peón rural”, escribió en su cuenta de twitter tras la denuncia.
“ Respetamos los convenios sindicales contamos con un médico laboralista y una licenciada en seguridad e higiene de industria permanentemente para verificar las condiciones de todo el establecimiento. Esas imágenes es hoy dentro del campo ¿Todo esto y más, es incumplir? “, escribió un indignado Batistuta que, en agosto de 2022, fue embargado por la Justicia Federal de Reconquista por más de 71 millones de pesos luego de una demanda de AFIP por inclumplimientos en el pago del Aporte Soldiario y Extraordinario de las Grandes Fortunas aprobado por el Congreso tras los duros coletazos de la pandemia.
El ex hombre de la Selección había presentado por entonces una cautelar al cosiderar que el aporte ““vulnera derechos, principios y garantías constitucionales y en especial el derecho de propiedad y la garantía de no confiscatoriedad”, por lo que viola “la garantía constitucional de igualdad frente a los impuestos y las cargas públicas“.
La dura denuncia contra Gabriel Batistuta
El miércoles 5, José Voytenco, secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) no mostró contemplaciones para con el ídolo de la Selección al explicar que la UATRE recibió una denuncia anónima que alertaba sobre incumplimientos laborales en el mencionado campo, y como resultado se llevó a cabo una inspección que confirmó la veracidad de dicha denuncia.
“Había trabajadores en situación de explotación, mal pagados y en condiciones deplorables. Nos llamó poderosamente la atención primero la imposibilidad de poder acceder a los campos, fue algo muy difícil, y luego fue indignante lo que se pudo ver“, dijo Voytenco en La Red.
Además agregó que encontraron “ siete trabajadores que vivían en una vivienda precaria, con jornadas de más de las ocho horas establecidas, no se le pagaban horas extras, no estaban registrados, no tenían ropa de trabajo adecuada y algunos tenían discapacidad. Las escalas salariales no se cumplían y tenían cero provisión de agua potable ”.


