Una escapada de fin de semana por los pintorescos rincones de la provincia de Buenos Aires puede deparar sorpresas, pero lo que le ocurrió a Pablo Granados en su paso por la localidad de Verónica superó sus expectativas. El humorista disfrutaba de una recorrida tranquila cuando decidió hacer una “parada técnica” en un comercio local para aprovisionarse de exquisiteces artesanales.
Según dio a conocer el medio Magdalenaweb, el actor pasó por Verónica, en el partido de Punta Indio, y terminó llevándose una anécdota desopilante además de unas cajas y bolsas repletas de panificados con auténtico sabor a pueblo. Lo que parecía que sería únicamente una compra de merienda se transformó rápidamente en un momento inolvidable cargado de sorpresa y algo de nostalgia noventosa.
El destino elegido por Granados fue la reconocida Panadería Nem, un clásico de la zona, célebre por la calidad de sus productos. Allí, el humorista no escatimó e hizo una surtida selección de sandwichitos y facturas.
Pero la gran sorpresa llegó al momento de la atención: los maestros panaderos (que ostentan el orgullo de ser amigos de los realizadores de Artiaga y exhiben con hidalguía su copa de campeones mundiales del pan dulce), lo agasajaron obsequiándole uno, directo de su producción estrella.
Sin embargo, el verdadero punto sorprendente del viaje ocurrió al pedir la conexión a internet del establecimiento. Para asombro absoluto del rosarino, la contraseña del WiFi del comercio era nada más y nada menos que PabloyPachu, en un espontáneo y permanente homenaje a la célebre dupla humorística que integró durante décadas junto a su entrañable compañero Pachu Peña.
Al regresar con el botín gastronómico, Pablo no aguantó la emoción y le compartió la revelación a su pareja. “La clave de internet que tienen es Pablo y Pachu”, le anunció entre gestos de asombro.
Ante la incredulidad de ella, que repetía entre tentada y escéptica un rotundo “Mentira… ¿cómo se va a llamar Pablo y Pachu? ¡Justo entraste vos!”, el comediante juró una y otra vez que la coincidencia era 100% real. Una postal perfecta de fin de semana que demuestra que el afecto de los vecinos bonaerenses y el humor no tienen fronteras.
Aunque viniendo de Granados siempre quedará la duda de si fue una anécdota 100% real o se trató de una innovadora manera de presentar un canje. De cualquier forma, la originalidad merece que sea noticia ante cualquiera de las dos variantes.


