Un dramático siniestro se desató durante las últimas horas en la localidad platense de Arturo Seguí, donde un incendio de grandes proporciones destruyó por completo las instalaciones de una tradicional maderera de la zona. El trágico episodio generó momentos de suma tensión y angustia entre los vecinos de la región, quienes observaron con impotencia cómo las voraces llamas se propagaban rápidamente por todo el predio comercial y residencial.
El foco ígneo se originó en la intersección de la Ruta 36 y la calle 431, un punto estratégico del cordón periurbano platense. En cuestión de pocos minutos, la combustión de los materiales de madera almacenados facilitó la veloz expansión del fuego, alcanzando una magnitud impresionante que requirió el despliegue inmediato de las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia médica para contener la situación.
Momentos de tensión y asistencia médica
Durante el siniestro, la preocupación central estuvo enfocada en el resguardo de la vida de las personas que habitaban en el predio. Una mujer embarazada que residía dentro de la propiedad logró escapar a tiempo del avance inclemente de las llamas junto a otro habitante del lugar, evitándose así una tragedia de proporciones mucho mayores. Ambos lograron salir por sus propios medios justo antes de que las estructuras colapsaran por el intenso calor.
A pesar de haber logrado evacuar el lugar a tiempo y resultar físicamente ilesa, la mujer embarazada debió recibir asistencia médica preventiva debido a la gran cantidad de humo inhalado durante la huida. El personal paramédico acudió de urgencia a la escena para brindarle las primeras atenciones y verificar su estado de salud y el de su gestación, mientras que el otro ocupante del inmueble resultó completamente ileso.
Intenso despliegue de los equipos de bomberos
Para controlar la emergencia y evitar que el fuego se propagara hacia campos y fincas linderas, se requirió la intervención de tres dotaciones de bomberos. Los efectivos trabajaron de forma incansable y bajo condiciones extremas durante varias horas para sofocar el fuego. La acumulación de madera y materiales altamanete inflamables complicó las labores de enfriamiento, demandando un arduo despliegue hídrico y operativo en todo el perímetro.

Finalmente, tras largas horas de combate contra las llamas, los socorristas lograron extinguir el foco principal. El fuego afectó de manera total una estructura que funcionaba como vivienda y que, al mismo tiempo, era utilizada como la oficina central de ventas del establecimiento comercial, sufriendo daños irreparables en todo su mobiliario y material operativo.
Daños materiales y peritajes en el predio
Las pérdidas materiales tras el siniestro fueron calificadas por las autoridades y los damnificados como de gran magnitud. Además del inmueble arrasado, se registraron importantes daños en maquinaria, herramientas de trabajo y un volumen considerable de materia prima que se encontraba lista para su comercialización.
En el lugar continúan trabajando peritos especializados de la Policía Bonaerense y de la división de Bomberos para realizar las pericias correspondientes. El objetivo de los investigadores es determinar con precisión las causas que desencadenaron las primeras chispas dentro de la maderera y evaluar si se trató de una falla eléctrica o de un accidente de otra índole.


