La crecida implacable de los ríos Uruguay y Paraná ha puesto en máxima alerta a las provincias de Corrientes y Entre Ríos. El avance de las aguas, impulsado por el fenómeno climático de El Niño, ya deja más de 400 personas afectadas, calles anegadas, servicios interrumpidos y la suspensión de actividades turísticas y fluviales en diversas localidades de la región.
Esta crisis ya había sido anticipada días atrás por el ingeniero Claudio Velazco mediante un detallado informe técnico sobre el impacto del denominado “Super Niño” en la Cuenca del Plata. En dicho análisis, Velazco alertó sobre el comportamiento de las precipitaciones en Brasil y las cuencas externas. A principios de septiembre, el caudal del río Paraná aguas arriba de Itaipú registró un incremento del 80 por ciento en solo doce días —pasando de 7.981 m³/s a 14.129 m³/s—, lo que obligó a la apertura de las compuertas de la represa y dejó al descubierto las limitaciones estructurales para contener semejantes volúmenes de agua. Frente a este escenario, el especialista sostuvo que prefería “correr el riesgo de pecar de alarmista” antes que no advertir sobre la gravedad de la situación que hoy golpea al Litoral.
En los sectores más bajos de la región, el agua ya llega a la cintura de los vecinos y se sitúa al borde de las viviendas. Frente al peligro inminente, varias familias comenzaron a autoevacuarse, mientras otras apresuran el retiro de pertenencias y herramientas para no perderlo todo.
Corrientes: cortes de pasos internacionales y evacuaciones masivas
En Monte Caseros, el río Uruguay superó los 7,10 metros y mantiene una tendencia ascendente, obligando al cierre preventivo de calles. Las autoridades locales advierten que, si la escala alcanza los ocho metros, se activarán operativos masivos para retirar a la población de las zonas de riesgo. El temporal también dejó sin suministro eléctrico a diversos sectores, suspendió la navegación comercial y recreativa e interrumpió el servicio de lanchas hacia Bella Unión (Uruguay).
Una situación similar se vive en Alvear, donde el río sobrepasó el nivel de alerta y la Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre del puerto local, interrumpiendo el paso internacional hacia Itaquí, Brasil. En Paso de los Libres, la marca del río alcanzó los 8,81 metros —superando holgadamente la cota de evacuación fijada en 8,50 metros—, lo que derivó en el traslado de 25 personas a un centro de asistencia instalado en el Regimiento de Infantería de Monte 5.
Entre Ríos: emergencia hídrica y tareas defensivas
En la provincia de Entre Ríos, la ciudad de Concordia afronta momentos críticos por la inundación de amplios sectores de la costanera. Al menos seis familias fueron evacuadas hacia centros oficiales, mientras que tres personas debieron recibir atención en el Hospital Masvernat tras sufrir lesiones por la voladura de techos durante las tormentas.
Ante la gravedad del cuadro, el gobernador Rogelio Frigerio declaró formalmente la emergencia hídrica en todo el territorio provincial. La medida busca acelerar la ejecución de obras pendientes, reforzar la infraestructura de defensas contra inundaciones y agilizar la limpieza de arroyos, canales, alcantarillas y sistemas de desagüe para facilitar el escurrimiento del agua.
Un escenario que podría agravarse hacia fin de año
Los pronósticos meteorológicos no son alentadores. Se esperan nuevas precipitaciones intensas durante los próximos días, y las previsiones científicas sostienen que los efectos de El Niño se extenderán al menos hasta el verano, perfilando a diciembre como el período potencialmente más crítico para toda la Cuenca del Plata. Entre tanto, las autoridades y las comunidades ribereñas mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento de las cuencas a la espera de un alivio que no parece cercano.


