El partido entre el Pincha y el Canalla fue un subibaja de emociones, en particular el primer tiempo, frenético, y el final, escandaloso. Pasó de todo. Goles, golazos, lesiones, VAR y polémicas. Sí, estas últimas infaltables en el fútbol argentino y mucho más con Darío Herrera en cancha. Porque si bien fue un buen primer tiempo entre ambos equipos, se vio desvirtuado por un polémico fallo arbitral.
El León comenzó ganando en la primera llegada que tuvo, antes de cumplirse el minuto de partido. Dominó, creció y se envalentonó, pero las lesiones de Neves y Elías le pusieron un freno. Sus salidas obligaron al DT a meter mano en el equipo y le llevó tiempo reacomodarse. Un momento del partido que supo aprovechar Central para empatar el partido a través de un enorme ejecución de tiro libre de Di María.
Y cuando faltaban un puñado de minutos para el cierre de la primera mitad, llegó la jugada que desarticuló el encuentro. González Pirez disputó la pelota con Copetti, el delantero quedó tirado en el área y Herrera, luego de revisar la acción en el VAR, sancionó penal. Una jugada controvertida que despertó el enojo de la Bruja Verón y que terminó con otro gol del Fideo.

Todo lo que pasó en la primera mitad no ocurrió en la segunda, al menos hasta el final. El complemento se jugó sin sorpresas. El Pincha buscó el empate pero no encontró la forma de generar peligro y además perdió a su goleador, Carrillo, por una molestia muscular. Al mismo tiempo, Muslera fue clave para mantener la diferencia de un gol y mantener vivo al equipo.
Y finalmente, luego de varios reclamos y polémicas, llegó el tercero del Canalla que definió el partido y desató la locura. Hubo corridas, piñas, manotazos y hasta el ingreso de Verón para increpar al árbitro. Un desenlace bochornoso que llegó gracias a un árbitro que no estuvo a la altura de las circunstancias.
Estudiantes perdió su segunda Supercopa Internacional consecutiva, pero esta vez, el partido quedó marcado por los fallos arbitrales y el enojo de los hinchas. Desde las demoras en los accesos hasta la ausencia de Tapia en la entrega de medallas, pasando por Herrara, Baliño, el VAR y los fallos arbitrales que inclinaron la balanza.


