La jornada de protesta de los conductores de taxis sume a la ciudad de La Plata en un auténtico caos vehicular desde las primeras horas de la mañana de este miércoles. La acumulación de unidades atravesadas y la quema de neumáticos generan un bloqueo crítico en los principales ingresos a la capital bonaerense, volviendo sumamente difícil la circulación en el casco urbano.
Uno de los puntos más críticos reportados por los cronistas en el lugar se registró en el paso a nivel de calle 1 y 38, el cual quedó completamente colapsado debido a la imposibilidad de avanzar hacia el centro.
En simultáneo, la arteria de Avenida 1 permanece totalmente cortada, dificultando de manera severa el acceso a la ciudad. A su vez, la Diagonal 80 sufre interrupciones en dos tramos clave: a la altura del Bingo y en la zona de la Terminal de Ómnibus.
Esta fragmentación de los bloqueos deja encajonados a cientos de automovilistas, colectivos y camiones repartidores en un embudo sin vías de escape.
Veredas como desvíos y peligro latente para peatones
El descontrol del tránsito tiene su pico de tensión en el sector de la Estación de Trenes (Avenida 1 y Diagonal 80), donde cientos de pasajeros circulan hacia los transportes públicos. Ante la imposibilidad de transitar por las calzadas obturadas con gomas encendidas y el retumbo constante de bombas de estruendo, la desesperación llevó a varios conductores a realizar maniobras de extrema imprudencia.
Diversos vehículos particulares optaron por subirse directamente a las veredas y zonas peatonales para eludir los piquetes. Esta peligrosa alternativa sorprendió a miles de transeúntes que caminaban hacia el tren o las paradas de colectivos, obligándolos a esquivar autos en espacios destinados exclusivamente a la marcha de a pie.
El clima se enrareció aún más por el constante cruce de choferes de aplicaciones que intentaban trasladar pasajeros por los sectores bloqueados, desatando discusiones a viva voz y fricción constante con los manifestantes.
Zona liberada y ausencia de control policial
A pesar de la magnitud del embotellamiento y de las arriesgadas maniobras en la vía pública, la falta de presencia de efectivos policiales suficientes y también de inspectores de tránsito agrava notoriamente el escenario.
De acuerdo con lo constatado en el lugar, las fuerzas de seguridad se retiraron tempranamente de las zonas neurálgicas, dejando la regulación de la circulación totalmente a la deriva.
La ausencia de un operativo oficial de desvío provoca que el flujo vehicular continúe ingresando hacia los puntos de conflicto, atrapando a los automovilistas en calles transversales sin margen de maniobra. La falta de ordenamiento estatal dejó indefensos tanto a los peatones que intentaban cruzar las avenidas como a los propios conductores varados en medio de las discusiones y la humareda.
Paralización de servicios y afectación masiva
El impacto del paro repercutió de inmediato en las líneas de transporte urbano e interurbano, que debieron improvisar desvíos sobre la marcha. Los colectivos quedaron retenidos durante largos minutos en la zona de la Terminal y los alrededores de Plaza Italia, alterando los cronogramas habituales y perjudicando a miles de trabajadores y estudiantes.
Con múltiples arterias cortadas de manera simultánea (incluyendo 7 y 44, 7 y 51, la Estación, la Terminal y el Bingo), la capital provincial permanece con sus accesos paralizados durante gran parte de la mañana.
La combinación de cortes en puntos neurálgicos, vehículos sobre las veredas y la falta de regulación oficial convirtieron el inicio de la jornada en una de las contingencias viales más severas del año en La Plata.


