El mercado de pases en el fútbol argentino parece nunca terminar, claro está que para Estudiantes de La Plata el hecho de haber alcanzado las semifinales de la Copa Libertadores de América le permiten darse el lujo de poder sumar hasta tres incorporaciones, aunque también tiene un problema central a resolver.
Las ausencias de Leandro González Pirez y Tomás Palacios serán un verdadero dolor de cabeza para Alexander Medina y su grupo de trabajo, debido a que deberá rearmar la defensa para el choque de ida con Flamengo utilizando futbolistas que no terminan de convencer como Ramiro Funes Mori o Gastón Benedetti.
Sin embargo, la idea de la Secretaría Técnica es intentar conseguir al menos un defensor central para afrontar la serie con los brasileños, aunque el margen de maniobra es demasiado corto: debe ser un futbolista que llegue en condición de libre y que no haya afrontado las fases finales de la Libertadores 2026.

El principal apuntado es Marcos Rojo, que culmina su contrato con Racing en diciembre, pero se ha vuelto un pilar para la Academia. En tanto, los hinchas sueñan con Cali Izquierdoz o José Canale, ambos de Lanús, pero el Granate difícilmente los libere en este tramo final de la temporada.
Estudiantes, dando pasos cortos pero firmes
Estudiantes como club todavía no ha avanzado formalmente por la búsqueda de un refuerzo, porque hay quienes dudan entre buscar a alguien o no teniendo en cuenta la coyuntura económica y también la necesidad, debido a que sería un jugador que juegue como mínimo un partido y luego volvería al banco de relevos.
Más allá de esto, lo que hace dudar a los que toman decisiones tiene que ver con las flojas producciones de Funes Mori, sumado a que en 2027 ya no será parte del plantel, en lo que sería una gran oportunidad para él sin merecerlo, teniendo en cuenta que su último recuerdo es un horror en la derrota con Independiente en julio pasado. El tiempo apremia y la institución debe tomar una decisión.



